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Cuento
Categoría: Románticos

Eres mi sueño...

Eres mi sueño.

No sabía si quedarme en el túnel, entrar en la oscuridad para llegar a la luz... o ir a la salida.

Ella - ¡Shhhhhhh!... cierra tus ojos… siente mis tibios labios sobre los tuyos…

Él – Sí, cerraré mis ojos para escuchar tu voz que susurra y hacia ella iré.
- Buscaré el mar de tus ojos para que me atrape tu malicia, llegaré a tus sueños en una suave brisa.

Anclaré mi barca a orillas de tu mirada.
Tomaré tu cara entre mis manos.
Rechazarme serán esfuerzos vanos, porque comeré y beberé de tu sonrisa.
¿Qué podrías hacer si eres mía?

A veces me preguntaba… ¿Quién es Celos?
No lo conocía…
Gracias a ti ahora lo conozco… es un fantasma.
Se presenta en mi mente y me dice cosas de ti... me hace fruncir el ceño.

Él - ¿Dónde dejé las pistolas de duelo?

Busca que busca las encontré y está amaneciendo… - ¿Dónde está mi oponente?

Los primeros rayos de sol comienzan a levantar la niebla en aquel claro del bosque donde he de batirme por tu amor.
Una carcajada se oye a lo lejos…

Miro a mi alrededor y nada veo.
Cierro los ojos… ¿Qué me pasa?
Cuando los abro te veo allá, recostada en aquel árbol.
El sol está más alto y veo mi sombra que se aleja de mí… y se va contigo.
¡Mi amor! No dejes que te bese, no soy yo… él es mi sombra.

Te amo tanto… ¿Cómo se pelea con una sombra?

Ella se aproxima. Camina con las manos detrás y pareciera menearse coqueta a cada paso… es tan hermosa.

Ella - ¿Sabes qué es esa sombra?

La miro intrigado.

Ella - Cuando cierras los ojos a la realidad ella aparece.
- La sombra se alimenta de oscuridad.
- Abre tus ojos… aún los tienes cerrados.

Comencé a abrir mis ojos y un resplandor hirió mis pupilas… tuve que cerrarlos nuevamente, hacer a un lado mi cara y proteger la vista con el dorso de mis manos - ¡Casi no puedo ver! – Le dije –

Ella – Debes acostumbrarte al resplandor si quieres verme.

Él – Pero… ¿Qué es eso que brilla así?

Ella – Es nuestro amor que brilla como un sol cuando abres tus ojos. Sale del corazón y sube hasta los ojos.
Es ese brillo en tu mirada… y la mía.

Abro lentamente mis ojos y allí está ella con su bella sonrisa… y una lámpara de 500 bujías en la mano.

Ella, encogiéndose de hombros – Hablabas dormido…

Él - ¡¡¡AY CUÁNTO TE ODIO. SOLO DEJA QUE TE AGARRE Y VERÁS...!!!

Sale corriendo y se encierra en el baño…

Él - ¡Soplareeeeé y soplareeeeé y la puerta del baño tumbaré!

Ella, desde adentro – ¡Ay... pero si juraste amarme hasta la muerte...!

Él - ¡Exacto… hasta hoy!
Datos del Cuento
  • Categoría: Románticos
  • Media: 5.79
  • Votos: 85
  • Envios: 2
  • Lecturas: 1490
  • Valoración:
Comentarios


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9 comentarios. Página 1 de 2
Amarate
invitado-Amarate 27-11-2008 00:00:00

Que romántico .... romantiquisimo jugueteo. Oiga, veo que hace tiempo no coloca cuentos nuevos. Anímese.

Joaquín Ledo
invitado-Joaquín Ledo 19-05-2005 00:00:00

Amigo Félix: Yo comparto tu alegría porque no eres mujer. De lo que conversamos ayer… yo no quiero traerme los 615.000 euros, los quiero dejar en España así que, ni modo... allá se quedarán (pero llorar... lloro y mucho). Joaquín

Eddy garcia
invitado-Eddy garcia 18-05-2005 00:00:00

Admirable escrito amigo, me encanta tu soltura al representar imagenes de parejas, en cuanto a lo otro (el comentario) haré un silencio reverente por respeto a ti, porque no caeré al fango a sacar una manzana de la boca de un cerdo.

Joaquín Ledo
invitado-Joaquín Ledo 18-05-2005 00:00:00

Joan Ledo: ¡Shhhhhhhhh!... se van a dar cuenta de quien eres. Unas veces eres tú y otras él. Usan el mismo disfráz… ¿Por qué no te olvidas de mí?... ¿No puedes? ¡Chao!... un beso (en el cuello). Joaquín PD: La pregunta es... ¿Por qué no puedes?

Joaquín Ledo
invitado-Joaquín Ledo 18-05-2005 00:00:00

Audri: Me pareció muy agradable tu comentario. Me reconfortaron tus palabras. Un beso para tí... Joaquín