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Categoría: Románticos

Elegante pescador

Elegante pescador
Arcoiris

Esta es la historia de una pescecita y un pescador.Un día el pescador amaneció con el deseo de conocer pescecitas y en esos mares se fue a navegar. Iba de lado a lado, conociendo las pescecitas y atrapándolas en su red de palabras dulces y atenciones esmeradas. Así siguió su curso por un tiempo, colectando corazones que adornaban su barca. Pero tal parecía que esto no le satisfacía. Las pescecitas eran muy tiernas, o muy desabridas y no le estimulaba a ponerlas en su plato de deseos y necesidad.
Al cabo del tiempo en sus viajes por los mares, allá a lo lejos diviso a una pececita que reside lejos y también estaba cruzando esos mares en busca de algo. El gran pescador se acerco a la pescecita y viendo que lo que se le presentaba es de su agrado decidió investigar a fondo y fue a buscar el mejor anzuelo que poseía con su mejor carnada para tirarlo en ese mar.

Como buen pescador que es, sabia que tenia que utilizar la mejor carnada que poseía. Todo el mar se vio cubierto de la gracia, elogios y caballerosidad de este pescador, lo cual fue a tener a la pescecita. Ella al ver ese derroche de amabilidad, de palabras cubierta de melado, carnada esplendida, poco a poco se fue acercando, cogiendo confianza empezó una comunicación con el pescador. Todo los días se encontraban en un punto determinado de ese mar y ahí poco a poco se fueron conociendo.
Paso un tiempo y de tanto conocerse la pececita comenzó a sentir ciertos sentimientos en su corazón por el pescador. Se hacia miles de preguntas pero la mayoría quedaban sin contestación. No podía o se negaba a creer lo que le estaba pasando. Sentía una cosa tan linda recorrerle todo el cuerpo cuando estaba con el pescador. Todos los días con ansiedad anhelante lo esperaba, lo buscaba por todas las esquinas de ese océano y cuando lo encontraba sentía como si las aguas tuviesen electricidad y le enviaban pequeños latigazos haciéndola vibrar de emoción. Se amanecía al la luz de la luna hablando con el pescador. Mientras los otros peces se retiraban a sus aposentos, ella permanecía con el hasta que el se rendía del sueno y se despedía. La pescecita también lo hacia, pero sus noche eran llenas de el.
Los mares se fueron cubriendo de palabras llenas de pasión, de cariño, de emociones que la pescecita ya no se acordaba cuando fue la última vez que las experimento.En su soledad lloraba por que en ciertos momentos se daba cuenta que eso es un imposible. El pertenece a un mundo lejano y diferente, ella, su mundo es tan distinto a todo eso que el ha conocido. Será difícil que ambos mundos se puedan algún DIA unir. Por todas las ansiedades y frustraciones que sentían por estar uno tan lejo del otro, por no poder demostrarse sus sentimientos como quisieran, por estar en mundos diferentes, esto les causaba que en ocasiones se dijeran palabras hirientes, se lastimaran los sentimientos y en ocasiones que equivocaran ciertas acciones cometidas por ambas partes. Se llego al extremo de hablar de terminar la relación. Tanto fueron las angustias y los dolores que al fin se dieron cuenta que nada en la distancia podía lograrse. La pescecita lloro, lo hizo por días, y todavía cuando lo recuerda se les nubla la vista. Se le hace imposible soltar o dejar ir su gran ilusión, pero sabe que tiene que hacerlo, mundos diferentes y muchas otras cosas mas.
Datos del Cuento
  • Autor: Arcoiris
  • Código: 3752
  • Fecha: 30-07-2003
  • Categoría: Románticos
  • Media: 5.24
  • Votos: 51
  • Envios: 4
  • Lecturas: 783
  • Valoración:
Comentarios


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1 comentarios. Página 1 de 1
Juan Andueza G.
invitado-Juan Andueza G. 03-08-2003 00:00:00

Aparte de algunas fallas, está bonito, Arcoiris, la verdad, está bonito...distinto.