Yo, Antonio Ribas Luque, ¡soy feliz¡ Lo tengo todo y mas, mi mujer, mis dos hijos, mi preciosa casa etc...Pero no soy del todo feliz proque algunos dicen que tener primos es de lo mas guay
¡pero no¡, están bien equivocados porqué ellos me quitaron algo me quitaron algo, no la vida, pero casi. Sucedió en abrilde 1782, era sábado un dÃa precioso. Me levanté por la mañana mi mujer ya estaba lista para irnos a retratarnos y mis hijos también , solo faltaba yo, el de siempre. Primero se retrataron mis dos hijos, después yo y al final mi mujer. Volvimos a casa, ya era de noche.
Como cada dÃa me volvà a levantar ¡o dios¡ ¡que desgracia¡ Mi mujer no estaba, mis hijos tampoco
solo quedaba mi vida, una vida irrazonable e insensata. Encontré una nota, y la leÃ: Antonia una vez mas, soy yo, tu apreciado y cariñoso primo,- o no, dije yo¡ he cogido a tu mujer y a tus dos hijos .A¡ también he visto que tienes una foto de tus hijos, tambien lo he cogido para que no te vuelvas a cordar de ellos. Ahora su cuerpo torturado y apuñalado está hallado en el mar, espero que no se reclame. Adiós si no vuelvo por aquà y me cargo ahora tu vida. Lloré y lloré hasta no poder, mis lágrimas en mi cara me hacian llorar aún mas. Ahora no soy ni una pizca feliz, me decÃa a mi mismo. Estaba solo, muy solo, Ahora tenÃa que esperar que la muerte me visite a mi. Me acordé del último dÃa que vi a mi mujer y cogi su retrato con aquella cara tan preciosa, lo puse en mi comodin. No tenia a mi mujer, pero tenÃa el retrato de mi mujer sano y salvo, como si ella estuviese conmigo hasta la eternidad.