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Categoría: Infantiles

El pequeño cocinero

Este cuento va dedicado a todos aquellos hombres y niños, cuya presencia en la cocina, comienza a romper los viejos paradigmas.

El pequeño cocinero
Bernardo era un niño muy aplicado, había aprendido desde temprana edad a utilizar ambos lados del cerebro, todo cuánto podía aprender de las artes, lo aprendía, pero lo aprendía con tanta pasión, que vivía a plenitud todo lo que se estuviese vinculado con la actividad artística. Así, además de sus conocimientos básicos de gramática, historia y matemáticas, se sumaban sus conocimientos de música, pintura, y canto.
Él podía sentir a sus diez años de edad que aunque era un niño como todos, era distinto. Esto lo confirmaba en cada tertulia familiar donde se iniciaban largas conversaciones sobre la crianza y educación de los niños.
Un sábado, mientras su mamá preparaba el almuerzo, Bernardo tomó una banqueta del comedor y se sentó silenciosamente a contemplarla mientras ella como una hormiguita iba y venia sin detenerse: del refrigerador a la dispensa, de la dispensa al refrigerador, trayendo y llevando frascos, vegetales, carnes, especias, y utilizando herramientas de cocina para cortar, machacar, moler, y rayar los ingredientes que darían vida al manjar del mediodía.
Su mamá un poco incómoda al ver que era observada casi sin pestañear, le dijo a su hijo:
- Bernardo, porque no vas a ver la televisión, o sales al patio, a jugar un rato, mientras termino mis labores…
Y el niño mostrando gran interés en lo que estaba observando le comentó:
- No Mamá yo quiero quedarme aquí, quiero ver como cocinas, para aprender como se hacen los guisados, como se pican y cuecen vegetales, como se sofríe en la sartén, como se aliñan las carnes, como se le da el toque a las ensaladas, como se sazonan y condimentan las sopas, como se preparan los postres y como se sirve a la mesa.
- Pero, porqué tanto interés en saber esas cosas… Tu papá y tus tíos, no saben ni freír un huevo
- Ellos tampoco saben tocar instrumentos musicales ni cantar afinados
- Y que tiene una cosa que ver con la otra
- Bueno, yo estuve leyendo una revista, y me enteré que la cocina es un arte, si mamá, el arte culinario es muy antiguo y el mismo es tan importante que refleja la identidad de cada país.
La madre guardó silencio por unos instantes, y luego con renovados bríos acercó a su hijo hasta el tope del gabinete de cocina, y mientras Bernardo observaba con ojos llorosos, su comprensiva madre le iba explicando como se corta la cebolla en julianas, y como se prepara la salsa del guiso, mientras el incipiente aroma del almuerzo ya se escapaba por el comedor de la casa.
Datos del Cuento
  • Categoría: Infantiles
  • Media: 5.89
  • Votos: 105
  • Envios: 4
  • Lecturas: 1337
  • Valoración:
Comentarios


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1 comentarios. Página 1 de 1
Angel F. Félix
invitado-Angel F. Félix 20-03-2004 00:00:00

Te he puesto un diez Porque no existe el veinte Pues bien sabes ¡pardiez! Eres cocinero eficiente. (“El pequeño cocinero”, de Alejandro J. Díaz Valero)

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