Kraia, Shitry, y Pankthor seguÃan agotados su difÃcil tarea: Llegar hasta el núcleo. CaÃa la noche, y los chacales salÃan de sus guaridas para cazar; Acamparon en un árbol, arriba claro, para prevenir. DeberÃan seguir el camino de topacio para llegar hasta el peligroso paso del Turón. Kraia se mostraba muy dulce esa noche. -Shitry, Panky, tenemos que unir nuestras fuerzas para poder llegar hasta el mÃstico núcleo, podremos resucitar a los 3 dragones, devolverles la vida, que vivan por primera vez en paz. ¿Quereis que os lea la descripción de cada uno? -Los animales asintieron -Bien. Veamos... Hace mucho tiempo, habÃan 3 dragones, Ketzal, gran amigo de las tierras de Dragónvalley; cada dÃa las visitaba para relacionarse con la gente, que agradecÃan su presencia. Era azabache, con placas verdes, que desprendÃan un resplandor verdoso. Mirad, ¡Es el del museo!! Simbolizaba la paz y la serenidad. Bien, veamos, Kakndra era negro, con el poder de pulverizar un planeta en cuestión de segundos. Deseaba hacerlo con Dragónvalley, pero sus hermanos no se lo permitÃan. Tan solo sobrevolaba el planeta devorando o quemando de vez en cuando un árbol, un burro, o incluso una casa si tenÃa un hambre atroz. Siempre era el sÃmbolo de las guerras. Y por último, Dracotlus. El guardián y protector de Dragónval, color azulado, siempre arreglaba los desprefectos que causaba su hermano drak, o resucitaba una persona, o solucionaba pequeños problemas que surgÃan. Era el sÃmbolo de la tranquilidad, la paciencia, y, sobretodo, la valentÃa. -Pasó el tiempo, y se encaminaron hacia el paso del Turón. Lo divisaron pronto, porque era una escarpada pared rocosa llena de piedra puntiaguda, con tan solo una raja para pasar. Kraia se deseó suerte, y, poco a poco, pasó por entre las afiladas piedras de 1 metro. Poco después, algo le mordÃa la pierna. Kraia miró hacia abajo, y vio un chacalito, no más grande que un perro, sentado, agarrandole los pantalones con la boca, moviendo la cola. Kraia no le dio mucha importancia y siguió adelante, tan preocupada como antes. El Chacal arremetió contra Kraia en actitud juguetona, y le hizo rasparse en una pierna. Dejaron atrás el paso del Turón, el magnÃfico mineral, para encaminarse hacia Dragónval. ¿Que estaban viendo? ¡El planeta!
Nunca más hermoso, visto desde arriba, en la montaña, parecÃa una gran ciudad encendida, pero en realidad no eran más que rocas resplandecientes por el sol. Justo en el centro, entre un templo construido de mármol de un ligero tono rosado, habÃa una bola que se sostenÃa en el aire. ¿Que serÃa? ¿Quizás las 3 esencias??
Lectores, no os perdais, el capÃtulo 5, El núcleo del dragón, ed.oro, os desvelará todo el secreto, hasta una lucha contra el malvado Astro....