Hace muchos años en un bosque viva un duende muy envidioso. Un día llegó al bosque un lindo caracol y dijo- ohhh buenos días señor me puede dar algo de agua, no he comido nada en unas cuantas semanas. El duende le respondió - ¿qué me has dado tú?, largo.
Después de varios días llego un gran ratón de la pradera y dijo- hola señor estoy buscando semillas para mi gran jardín en la pradera, ¿me podría dar unas cuantas de su cosecha? El duende le respondió - ¿por qué , qué has hecho por mi?.
Después de algunos minutos llegó la madre naturaleza y le dijo: como ya sabes te creé para ser amable, no para ser un ogro. Y ella lo hizo alegre.