En la rama de un frondoso árbol dormía un búho en una fresca mañana, cuándo de repente un insistente "toc toc toc" producido por los picotazos de un pájaro carpintero, interrumpió su sueño, y generó un estado de alteración en él, ante lo cual haciendo uso de su oratoria, se dirigió al ave de esta manera:
"Que falta de consideración la suya, interrumpir mi sueño reparador con su impertinente taladrar… No se ha puesto usted a pensar que todos tenemos derecho a descansar en paz, y si usted quiere trabajar entonces hágalo en un sitio adecuado para ello; agradezco en alto grado respete mi hogar y déjeme descansar tranquilo".
El pájaro carpintero no salía de su asombro, y ante tanta contrariedad y cinismo, contestó al búho las siguientes palabras:
"Yo trabajo en el día , y lamentablemente para usted, no puedo detener mi trabajo para dar paso a su sueño, tal vez usted tenga razón en que deba descansar tranquilo, estoy de acuerdo, sólo le recomiendo que para hacerlo al menos se digne a dormir en su propia casa".
Moraleja:
Cuántos inquilinos agreden con reclamos arbitrarios
A aquel que trabaja, y para colmo de males, es el propietario.
No dejes de escribir tan magnificas fábulas... Es un verdadero placer leerte...