Durante la infancia de la mayorÃa de los niños, han soñado con la navidad y la han asociado con obsequios de distante Ãndole y origen y muy particularmente con el Viejo Pascual, también denominado, Santa Klous, Papá Noel, ect.
Este relato tiene parte veridicas y parte presuntamente fantasÃa. Ud. decide.
Pero una cosa es cierta: la mayorÃa de los niños, llegados a cierta edad se preguntan y preguntan a los adultos si de verdad existe este personaje.
Sin entrar a conocer las distintas versiones de cada nombre, nos señiremos a lo que más probablemente es veridico:
En una pueblo remoto de la antigua Rusia, existÃa gente muy humilde y muchos niños pequeños. HabÃa allà un anciano que vivÃa de la limosna que los que pasaban le daban. Parte de ella la destinaba a comprar algunos dulces y cuando podÃa otras golosinas para sus pequeños regalones. Estos fueron aumentando en número y amistad con éste personaje cano y de luenga barba blanca. Se acercaba Navidad y no todos podÃan acceder a obsequios. Este anciano, en extremo generoso y conciente del anhelo de sus pequeños amigos, decidió hacerles un regalo al mayor número de ellos en vÃspera de Navidad. Para ello dejo de comer y ahorrar la escasa limosna que recibÃa.
Con sus ahorros compró unos dulces para cada uno, poniéndolos en un paquetito con el nombre de cada uno de "sus amigos". Cada dÃa se sentÃa más debÃl. LLegó la noche de vÃspera de Navidad.
Lo encontraron muerto. HabÃa muerto de frÃo y hambre en el rincón de una calle. A su lado tenÃa multiples paquetitos con distintos nombres y en su cara tenÃa una gran sonrisa.
Llegó al cielo, Salió Jesús a su encuentro y le dijo: "Tu generosidad e infinita bondad te han traÃdo hasta acá y por tanto te recompenzaré viajando por los cielos en vÃspera de Navidad y tu representarás el cariño de los seres queridos hacia sus niños y este cariño se traducirá en obsequios por más modestos que sean y que los harán felices de generación en generación. Será año a año una alegrÃa para ellos y mientras exista entre los hombres de buena voluntad tú no morirán jamás.
Es posible que ahora me respondas, tú lector, si existe o no el Viejo Pascuero. Si te esfuerzas en dar un obsequio según tus posibilidades, entonces harás más feliz a esa persona por ese gesto y lo ayudarás a creer en la bondad. Entonces harás que crean en ese personaje que existe en ti mismo.
En un principio parece cierta, luego que se va a conversar con Jesús, me parece adaptado a la situación. Pero sin querer ser frÃo y calculador, creo que es una historia noble y algo filosófica, y que deja mucho mensaje. Es de esperar que esta Navidad esté llena de mensajes tan profundos y la generosidad sea ampliamente difundida. Gustavo