HabÃa una vez una princesa que disfrutaba cada dÃa de su vida y la vivÃa al limite ya que no sabia cuando podrÃa acabar. Ella era muy fantasiosa y lo que mas querÃa en el mundo era encontrar a su prÃncipe azul como el de los cuentos que siempre le habÃan contado o el de las pelÃculas que tantas veces habÃa visto.
Buscó durante mucho tiempo y cuando pensaba que lo habÃa encontrado en rana se convertÃan. Entonces decidió no volver a abrir a nadie su corazón y asà nadie la harÃa daño nunca.
Pero como en todos los cuentos y en la vida real, eso no es posible, el corazón es una parte del cuerpo distinta a la razón y no se le puede mandar. Un dÃa se encontró al más maravilloso prÃncipe que te puedas imaginar, era un chico del que nunca habÃa pensado que pudieran existir asÃ, para ella perfecto. Decidió conocerle pero solo como a un amigo ya que su corazón lo querÃa dejar cerrado.
El prÃncipe la hacia reÃr, soñar, volar por su mundo de fantasÃa… y un dÃa sin darse cuenta ella se enamoró de nuevo, no sabia que hacer porque era posible que ese prÃncipe se volviera a convertir en rana o que se mereciera una princesa a su altura, mucho mejor que ella.
Un dÃa mientras dormÃa la princesa llego a su cuarto un hada madrina y después de contarle su problema y su preocupación se sintió mucho mejor y se dio cuenta de que necesitaba a ese prÃncipe siempre a su lado porque hablaba de él como nunca habÃa hablado de nadie, se le iluminaba la mirada, sonreÃa y se sentÃa viva.
Una tarde de las tantas que quedaban decidió darle un beso a ver cual era su reacción. El prÃncipe se llamaba Fernando y la princesa Miriam, no son nombres tÃpicos de prÃncipes y princesas pero esto tampoco es un cuento tÃpico, esto es algo especial.
El caso es que mientras estaban paseando ella le dio un beso y una nota y salio corriendo… El prÃncipe se quedó a cuadros sin saber que hacer, no sabia si la querÃa o no y ni siquiera que habÃa significado ese beso. Abrió la carta y en ella se leÃa:
Fue una noche de febrero
En una casa desconocida
Riendo, hablando
Narrando tu vida.
Ahà me di cuenta que
Nunca habÃa sentido
Deseo por otro niño.
Otros intentaron tenerme
Y no pudieron los pobres
Mi amor solo es de una persona
Inimitable y noble.
Risueño es el que amo
IncreÃble y cariñoso
A mi no me miente nunca y
Mi amor es bondadoso.
Si quieres saber de quienes hablo
Mi nombre y el de mi enamorado
Solo tienes que leer
de arriba abajo
una y otra vez.
Él no podÃa llorar pero se sentÃa muy bien y necesitaba volver a ver a la princesa porque al leer la carta se habÃa dado cuenta que a la persona que amaba su corazón era solo a ella.
Cuando fue a buscarla y se lo dijo
los dos sonrieron sin parar,
ya eran dos enamorados y
nunca mas se querÃan separar.
Esta es la historia de una preciosa pareja,
Que siempre se querrá
Serán felices y alegres
Por siempre jamás.