Aunque usted no lo crea y lo dude, esta historia es cierta y con el tiempo se convirtió en leyenda.
Allá por lo campos verdes, haya por los verdes prados, majestuoso se mira el árbol del diablo, cuantas serán las historias que ha oído, podrán haber sido, de enamorados o despechados quizás de niños que a su sombra jugaron, cuantos habrá, que le hallan contado, sus mas íntimos secretos a este amigo callado y discreto.
Muchas leyendas hay de este majestuoso árbol, entre ellas, que a su sombra en las noches tempestuosas o sin luna, se pueden ver muchas sombras, tenebrosas y siniestras, que el sombreron lo visita al igual que la llorona, merodeando ante el Y pobre el de aquel que se quede a descansar a la sombra de este árbol, porque muchas cosas extrañas, de plano, el mirara.
Su forma es mística, llena de encanto y misterio. Sus ramas con apariencia de lamento y lo espeso de su follaje solo engendran miedo. Cuentan que muchos ahorcados el tuvo, dicen que en Mexico, era muy buen verdugo. El árbol es toda una obra de arte, pero también es un símbolo de miedo.
Hoy vengo a contarles por que el Amate, es llamado así, esta historia viene con el tiempo y en el tiempo, se quedo, dicen que cada año, para estas fechas, cabal para semana santa, justamente en viernes santo, el mismísimo cachudo se presenta en ese árbol y en el amate descansa, cuentan que el espera, quien lo llegue a adorar, en ese día, para el es regocijo y da al que lo adora, imaginables riquezas, en dinero y amores.
A las merititas 12, en algún lugar con Amate, un incauto llegara y se pondrá bajo su sombra, dicen que se le debe de reza una oración, muchos cuentan que es, el padre nuestro al revés, pero no se con exactitud, cual podría ser, en si, es un pacto que se hace y va el alma como ofrenda.
Pues dicen, que el incauto, llevan un pañuelo rojo, esperando la aprobación después de su rezo, una flor a de caer, blanca como la nieve, la tienen que colocar adentro de su pañuelo y al momento de guardarla, empezar a correr, nunca atrás voltear a ver. Porque si llega a ver o no corre, en ese mismo momento, el cachudo se lo gana.
Con una flor blanca, se sella el pacto y al tiempo se cobrara, los favores hoy prestados, que no les quede duda, que el cachudo por lo dado, siempre te cobrara, de mas.