Fue difícil llegar a donde estaba, tuve que chocar con mucha gente que amaba y respetaba, y todo por culpa de un sueño, aquella condenada visión que no me dejaba cada momento en que empezaba a descansar... Cuando preguntaba o buscaba en la Web: ¿qué significaba soñar con un libro rojo?, no encontraba respuesta... La verdad es que nunca investigué a conciencia, es decir, nunca fui donde esa gente que sabe algo de la interpretación de los sueños, o alguien que conociera de las cosas ocultas, tan solo preguntaba a la gente que veía diariamente, como mi padre, mis compañeros de trabajo si alguna vez habían soñado con un libro rojo... pero nadie sabía nada de esas cosas...
Así que allí estaba yo, frente al bendito libro rojo que era grande, y bien grande, casi del tamaño de mi escritorio... Lo toqué y, sin preguntarme el cómo había llegado a parar en mi oficina, lo abrí y... no se imaginan lo que había dentro...
Bueno, después de estarlo hojeando por varias horas descubrí que era un libro escrito en español pero con las letras al revés. Tuve que coger un espejo y empezar a leerlo. Decía que fue editado exactamente el año en que yo nací, que el autor se llamaba igual que yo y que aún, el libro, no terminaba... En la parte posterior decía que el autor anunciaba que era el último tomo. Lo cerré, tan asustado como si estuviera delante de mi muerte... Salí de mi oficina y fui corriendo hacia mi casa. Deseaba saber si soñaba, o estaba cruzando el borde de la cordura...
Pensaba que debí hacerle caso a mi padre cuando me advertía que demasiada lectura me volvería loco, y empezaría a ver las cosas de diferente manera, como entrecruzándome con los sueños… pero, ante aquella confrontación, algo en mí deseaba conocer lo que ocurriría con el final del libro… ¿saber el cómo ina a morir?, podría ser interesante...
Cuando llegué a mi casa no encontré nadie. Entré a mi cuarto y de pronto, vi que todo a mí alrededor se volvía rojo, como el color de la portada del libro... Quise salir a la calle cuando sentí, claramente, el aliento de alguien respirando al mismo ritmo del viento y las nubes... Me sentí observado, como si estuviera en algún capítulo del libro... Sí, eso fue lo que sentí cuando vi que unos ojos me miraban tras la cortina azul del cielo...
Lima, 08/12/04