Escuchaba sin escuchar, mientras el ruido me golpeaba tanto que sentía mi cerebro a punto de explotar. La muchedumbre de gente a mi lado gritaban aún más.
- ¡Esto es música! – me dijo uno de ellos
Se hizo un silencio en toda la gente, me miraron todos ellos y esperaron mi respuesta...
- ¿Música? - les pregunté.
Rieron todos, pensando que bromeaba, me cargaron hasta el escenario, me dieron un micrófono, y un gordo elegante gritó a la muchedumbre:
- ¡Ahora si! !Que empiece la música...!
Y empecé el concierto...
18/11/03