Las luces engalanaban el casino de montreal, una mujer se situaba frente a la mesa del bacará, embelezada con su triunfo, conjugaba con su vestido blanco perfectamente, el humo de su costosa colilla, niedere no habia dejado ver su juego, pero de un pertinax movimiento, se volvio a mi y su rostro quedo aturdida.
el que administraba la mesa se dirigio a ella con cierto neviosismo, y le dijo atrayendo su atención...
-señora, ¿juega o se retira?
-oh, si, una carta-mencionó volviendo en sí.
-¿toma algo sr?-mencionó el camarero. al llegar a niedere y tomar una copa de wodka y jugo.
-un poco con la cereza-
el juego se tornó frío, los participantes, cuidaban cada vez que tiraban, en eso el hombre detras de la mesa dijo.
-¿cartas señora?
ella se volvió a niedere y le abordó con la vista de arriba abajo y le dijo.
-no, pago por ver...