Esta es una réplica incluida anteriormente con otro nombre...
El hombre despertó y se vio sólo en una celda, tenÃa las manos sucias, pegajosas y con olor a sangre; vestÃa pantalón azul claro, completamente rasgado y la camisa abierta hasta el ombligo, los cabellos despeinados y los pómulos golpeados. Todo parece señalar que estaba involucrado en un hecho de agresividad, posiblemente trágico, del cual no tenÃa el más mÃnimo recuerdo.
Su mente daba y daba vueltas queriendo recobrar su lucidez para enterarse de cada detalle de lo sucedido la noche anterior. Tantas veces habÃa amenazado a su esposa, tantas veces habÃa deseado matarla que aunque no sabÃa a ciencia cierta lo ocurrido, estaba aterrorizado y arrepentido.
Cuándo estaba en lo más profundo de sus cavilaciones, llegó el celador anunciando que tenÃa visita. Su cara palideció repentinamente para luego llenarse de una mirada radiante de luz, al escuchar la voz de su esposa en la sala contigua, anunciando su llegada al funcionario de entrada, y solicitando permiso para ver al detenido y contarle entre lágrimas y penas quién habÃa sido la vÃctima de la noche anterior.
Bueno, como siempre, el amigo DÃaz Valero está a otro nivel : todo un escritor. Mis saludos...