Hay dÃas que despierto pensando en ti,
Hay dÃas en que el azul del cielo se
Confunde con tu silueta en mis pensamientos,
DÃas en que te busco entre multitudes
Abrigando la esperanza de encontrarte.
Hay dÃas en que solo me importas tú,
DÃas en los que solo quiero escucharte,
DÃas en los que solo quiero perderme en el
Infinito de una mirada tuya,
DÃas en los que solo deseo pasar un momento contigo
Aun sea mirando el mar,
O contando las aves que pasan por nuestra vista.
DÃas en que siento que fueron creados para la posteridad
Para compartirse contigo.
También hay dÃas en que siento la soledad,
DÃas en los que también pienso en ti,
DÃas que se pintan de gris porque le falta
La luz y los colores que tú le podrÃas dar.
Hay dÃas en que solo la guitarra es mi consuelo
Y una almohada que se esconde entre mis brazos
Como queriendo sustituir esa ausencia tan presente.
Hay dÃas en que mi mente se nubla
Y lo único claro que puedo divisar
Es una sonrisa tuya,
DÃas en que veo las nubes flotar y las envidio,
Ocasiones cuando deseara escribir tu nombre tantas veces en cielo
Que no importará el lugar donde estés lo puedas ver.
Hay ocasiones en que deseo que estés pensando en mÃ.
Hay dÃas en los cuales tú eres el centro de mis pensamientos,
DÃas en los que no importa que haga, lo relaciono contigo,
DÃas en que a todos les hablo de tus virtudes,
DÃas en que me imagino tus actitudes,
DÃas en que escribo letras que hablen de ti,
DÃas como hoy, que no puedo dejar de pensar en ti.