No sabes cuanto sufro, me estás haciendo daño
Mi brazo aún tiene heridas de aquellas inyecciones, para ti son un remedio, para mi veneno.
Me tienes atada a una cama, junto con gente que me trata como criminal, se que no lo merezco, y tu no lo entiendes.
Me quieres, eso lo sé, por eso te pido que me dejes soñar, que me dejes volar, ver la lluvia azul, las rosas sin espinas, y la luna como un diamante, porque esa es mi verdad.
Yo te pido, que me dejes ver a mi manera, déjame vivir mi realidad porque la tuya, por más que lo intento, no la entiendo, no la quiero,
mucha guerra,
mucho odio,
mucho invierno,
mucho negro,
me da miedo,
si ese es el mundo prefiero soñar, quiero escapar de la realidad.
No me obligues a volver, a vivir en una vida que para mi es más prisión que libertad
Con tan pocos colores, con tantas preocupaciones,
es por eso que te pido...
Déjame soñar.