Yo sabía que en aquel pueblo apacible encontraría la tranquilidad para expresar el arte que sentía en mi alma. No bien llegué, me llamó la atención que la gente me mirara disimuladamente y, también, que no me dirigieran palabra. “Soy nuevo”, pensaba. Creía que con el pasar del tiempo llegaría a familiarizarme con todos ellos.
Cuando llegué a la casa comencé a recordar el extraño contrato en donde me advertían que bajo ningún motivo abriera la puerta pasada la media noche. Siempre había viajado, y jamás, en todas las casas en donde viví encontré semejante cláusula. Yo era un tipo que odiaba trasnochar y además pintaba durante el día. Las noches eran para dormir; por eso no le di mas importancia al contrato y lo firmé.
Era una linda casa, de un solo piso con dos ventanas y un lindo jardín que la rodeaba. Sí, era muy afortunado al haber conseguido una casa tan linda en un tranquilo pueblo. Dentro, todo estaba preparado. La sala, el comedor, el cuarto, la cocina y un salón para pintar. Era mi sueño realizado. Una vez que terminé de acomodar mis cosas ya era la media noche. Tomé un duchazo y me fui a dormir lleno de cansancio.
No recuerdo bien la hora que era pero claramente escuché que alguien tocaba la puerta con insistencia. Me paré, y sin recordar la cláusula del contrato me pareció escuchar la voz del dueño advirtiéndome lo de la puerta. Me detuve y volví a acostarme. Lamentablemente la puerta continuó sonando casi cada hora. Tengo un sueño ligero por eso tuve que tomarme pastillas para dormir. Luego, me quedé dormido como un bebé.
Cuando escuché los primeros cacareos del gallo me levanté y salí al pueblo a reconocerla. Era un día muy lindo. Caminé hasta llegar a una loma en donde podía apreciar todo el pueblo. Volví a mi casa, y cargué mi caballete, lienzos, pintura y pinceles hacia la loma. Deseaba pintar todo el lindo paisaje que se manifestaba.
Ya era casi el atardecer cuando tuve que volver a mi casa. Antes de la medianoche me puse a pasear por el pueblo. Entré a un bar y pedí una cerveza. Traté de conversar con el cantinero, los bebedores, los borrachines, y me di cuenta que me evadían, como si mi presencia les fuera pesada. Era como si yo fuera un fantasma. Nadie me hablaba mirándome a los ojos. Solo respondían lo necesario.
Era extraño, pues los siguientes días fueron iguales. Cuando entraba a una tienda era igual. Hasta los niños me evadían... Como soy un artista y amo la soledad, me fue fácil aceptar ese estilo solitario de vida. Lo que nunca pude aguantar fueron los continuos golpes a la puerta, a la ventana, al techo... Eso sí que no me tragaba, pero, con unas cuantas pastillas, quedaba insensible a esas molestias.
Cuando miraba desde lejos al pueblo, a su gente, parecían hastiados de vivir como fantasmas aburridos; creía ver en sus ojos que deseaban escapar pero algo extraño se los impedía, y yo no sabía lo que era...
En cuanto a mis pinturas, jamás me sentí tan satisfecho. Los primeros cuadros los mandé a mi apoderado y se vendieron como la coca cola. Su mensaje fue que continuara pintando, pues estaba en vena. Eso era lo mejor de todo. Por ello pude someterme a ese ambiente que rodeaba mi vida.
Una noche tuve una horrible pesadilla, y no pude dormir ni un instante. La puerta, como siempre, continuaba sonando, hasta que sentí como si la casa se agitara. "Temblor", pensé. Cuando llegué a la puerta me di cuenta que alguien la golpeaba tan fuerte que hacía retumbar las paredes de toda la casa... No sé si fui yo, o un extraño impulso indicándome que cogiera la manija de la puerta y la abriera...
Cuando la abrí un gran resplandor me encegueció, y una fuerte tromba me empujó haciéndome volar por los aires, cayendo sobre todos los muebles y golpeándome hasta perder el conocimiento.
No supe cuanto tiempo estuve privado. Cuando abrí los ojos había amanecido. Salí a la calle y, extrañamente, todo el pueblo comenzó a mirarme y saludarme con gran afecto. Entré a la bodega y la dueña sabía mi nombre, me preguntó por mi arte y yo les conté todo. Un amable caballero me invitó a su casa a almorzar, como no había preparado nada que comer en mi casa acepté. Allí conocí a su linda hija y me enamoré de ella y, ella de mí.
A partir de aquel día no había un momento en que no recibiera invitaciones. Cada fin de semana eran fiestas y fiestas. Todo fue tan intenso como aquel ventarrón.
La puerta de la casa dejó de sonar, me comprometí con la chica que amaba, pero, extrañamente, ya no podía pintar... Por mas esfuerzos que hice mis manos estaban como muertas para el arte, al mismo tiempo que sentí mi soledad como una tortura; es mas, ya no podía estar solo, siempre necesitaba de alguien a mi lado... era tan extraño...
Me casé y hubo una gran fiesta. Cuando quise llevar a mi esposa a la casa, ella se negó rotundamente, y yo la entendí... Nos fuimos a vivir con sus padres y comencé a trabajar en la granja de ellos. Me transformé en otro pueblerino mas... Yo continuaba recibiendo los encargos de mi apoderado artístico, y cuando le dije que no volvería a pintar jamás; él me contestó que me había vuelto loco y dejó de escribirme...
Pasó el tiempo. Tuve hijos. Todo se volvió rutinario, pero dentro de mí sabía que estaba atado a este pueblo, como esperando... De ves en cuando pasaba por la casa y la veía triste, oscura, sola, como esperando...
Un día, mientras trabajaba en la granja vi que un desconocido llegaba al pueblo. Me acerqué para mirarlo pero no pude verle el rostro... Despedía un resplandor tan lindo que aunque deseaba mirarlo no podía resistirle... Le vi alejarse y entrar en mi antigua casa. Cuando volví la mirada me di cuenta que todos en el pueblo le miraban...
No pude dormir aquella noche e irresistiblemente fui a su casa hasta verlo por su ventana. Era un escritor, un artista... Fue tan hermosa aquella escena de la creación artística que no soporté mas y fui hasta su puerta y la toqué con toda el alma; pero, por mas que la golpeé y golpeé nadie la abrió... Macilento, regresaba hacia mi hogar cuando vi a una vecina que también tocaba la puerta de aquella casa, sin que nadie le abriera...
JOE 15/07/04
lei tu historia que sucedio despues eso quedo sin final deseo saver cual es el final de la historia que paso