Debería haber un botón en las personas, que diga, "cambiar estado", y cuando se apretara, aún cuando se hiciera con incredulidad, quien estuviera triste se pusiera contento, el que estuviera contento no tendría que apretarlo, claro, aunque si en algun momento decidía hacerlo, era consciente de lo que iba a pasar.
Debería haber un botón en las personas que dijera "cambiar momento", de esa forma cuando alguien estuviera en un momento de dolor, sufrimiento, soledad, angustia o malestar, simplemente al apretar ese botón se alejaría de ese momento e iniciaría uno más bonito, más centrado, con más compañía. También con este botón podría hacerse lo contrario y si estuvieramos en un momento desorbitado de alegría un pequeño pulsado nos haría equilibrar el estado de ánimo para que no todo fuera extremadamente bueno, ya que siendo tan felices, los demás siempre pueden sentirse más abandonados en su infortunio.
Debería haber un botón en las personas, en todas las personas, un botón que todos, en algún instante de nuestra vida pudieramos pulsar, ¿qué digo pudieramos?, que deberíamos pulsar al menos una sola vez y si son más significaría que somos personas humildes, un botón grande, un botón vistoso, uno de esos botones que al verlo no pasa desapercibido. Debería ser de bellos colores para que al mirarlo no sintiéramos temor y... debería funcionar siempre bien, sería uno de esos botones que el paso del tiempo no gastaría, no haría tener mal funcionamiento, no fallaría en ninguna ocasión.
Todos deberíamos tener en nosotros mismos un botón enorme, muchos lo pulsaríamos a lo mejor muchas veces, quizas solo una pero con gran fuerza, como queriendo alejarnos cuanto antes de esa sensación de no saber porqué nos sentimos así, si alguien no lo pulsaba nunca en toda su vida, el botón reluciría tanto por no haber sido tocado... que todos podríamos alejarnos de esa persona, sabiendo que su vanidad le corroe, que su orgullo le delata, que podría lastimarnos. Así no habría trampas, no habría engaños, todos sabríamos por el aspecto de ese botón que tipo de personas somos, los más humildes, los más indecisos serían los que lo apretaran muchas veces hasta desgastarlo, pero no importaría porque ese botón... funcionaría siempre.
Si, sí, si!!!!, debería haber un botón inmenso en las personas que dijera en grandes letras: Corregir
Mis poderes no me traicionan nunca. Es evidente que la calidad literaria del Sr. Linares es constrarada por sus numerosos cuentos y la de lagrima azul deja mucho que desear, pero las coincidencias en la narracion no dejan lugar a la duda de que se trata de la misma persona, eso si, bajando la calidad de la narracion cuando firma como lagrima azul (pseudonimo horrible por cierto, sr. Linares). Seguire invewstigando y demostrando mis poderes psiquicos con otros escritores de esta pagina. No podran engañarme... Estoy dentro de sus mentes...