Como todos los dÃas MartÃn se prepara para viajar, trabaja de guardavidas en el conocido crucero que sale cada dos meses hacia las costas de Méjico, esto dura varios dÃas de viaje costeando el continente.
MartÃn esta acostumbrado a esos viajes, que lo han llevado a tomar una postura muy frÃvola ante la vida, como en el ambiente en el que se desenvuelve en sus viajes por el mundo.
En los cuales ha tenido la posibilidad de estar con muchas mujeres de distintos paÃses, siempre son relaciones pasajeras.
Como Sorpresa el crucero tiene tradicionalmente una visita a una pequeña isla cerca de las costas de Puerto Rico, Todo aquel lugar es un verdadero paraÃso, la gente es muy sencilla, los colores, la música, todo invita a un contemplar cada detalle de ese lugar, Siempre se refugiaba en las playas, en soledad, para ver el atardecer, era algo difÃcil de explicar con palabras, pasaba mucho tiempo contemplando, solo la naturaleza y aquel mágico descenso del sol acompañado por el ruido de las olas y la suave brisa del mar.
Es en ese lugar es donde MartÃn conoció a Beatriz, su gran amor, quien lo recibÃa con gran alegrÃa y muestra de cariño, él espera siempre ese momento, es lo que mas llena su corazón, en esos dÃas que se pasa en esa isla es otro, realmente, comprende que hay algo por quien seguir, que todo tiene un sentido, todo tiene un porque, muchas cosas pasan por su corazón, Beatriz lo alienta a que debe buscar un nuevo estilo de vida, solo depende de el.
Llega el momento de partir y continuar con el viaje, MartÃn con un poco de nostalgia sube al crucero para volver a su rutinaria vida, mirando desde proa como se va alejando de su preciado lugar.
Quedándose con ese gran vacÃo, esa necesidad de reencontrarse nuevamente con su amada, es lo que lo mantiene firme y lo que le da fuerzas para seguir
Adelante.
Después de varios meses de estar viajando decide que debe dar una respuesta a su amada Beatriz, ya todo estaba decidió, sabia que este seria su ultimo viaje, una gran serenidad invadÃa su ser saber que se encontrarÃa con su amada sube al crucero como de costumbre, observa detenidamente el lugar de donde estaba por zarpar como lo hace siempre, como haciendo una gran despedida, poco a poco se va alejando del lugar, durante el viaje va pensando en su encuentro, el corazón se le foguea cada vez mas, solo quedan pocos dÃas para encontrarse con su amada Beatriz.
Ya nada lo puede detener sus pensamientos su corazón están puestos en el encuentro tan esperado.
Llega al lugar como de costumbre y es recibido por la gente del lugar corre hacia la playa y se sienta a contemplar como de costumbre, solo el y Beatriz.