~La anciana almuerza en la mesa contigua a la mía en el restaurant, mientras tomo un café y leo un libro.
Solo son dos los parroquianos, ella y yo.
El golpe suave del tenedor en el plato me molesta.
Vuelve a sonar, me fastidia.
No veo, pero presiento como introduce el tenedor con algo de comida en su boca, que no se que es, ni quiero saberlo.
Tose un poco, también eso me enerva.
Miro de reojo sus cabellos blancos grisáceos que acompañan su cabeza al inclinarse para recibir el alimento.
Saco de mi portafolio y transcribo este episodio mortificante.
Vuelve a sonar el golpecito en el plato.
Me recuerda a Dave Bowman en la película "2001 Odisea del espacio". Allí el silencio es sobrecogedor, la tristeza que invade su soledad no es la misma de esta anciana.
¡Hay!..... otra vez el ruidito.
Quiero saber porque me irrita. Ahora el sonido es acompañado por otro que sale de sus narices.
Arrugo los dedos de mis pies, en respuesta a la molestia.
¡Hay!..... de nuevo.
¡Me voy! ya tuve suficiente