Ella se creía Alfonsina, con la diferencia que sus poemas no eran tan buenos como los de ella, ni siquiera eran buenos. Se volvió loca despues que su marido le abandonara, ella creia que era feliz cuando se encontraba con él y él no soportaba lo poco apasionada y aburrida que era ella. Entonces empezó a leer los poemas de Alfonsina y a creerse la propia Alfonsina. En su pueblo no había playa, así que decidió lanzarse a un caudaloso rio, ni siquiera murió ahogada, murió cuando su cabeza impactó con una enorme piedra. Rojo ahora el rio es.