Son las 5 de la madrugada,casi está por aclarar el día,aún no hemos vuelto a casa,sólo estamos juntos a través de esta fría máquina;vos con tu música,yo con mis contactos.
Las horas fueron pasando lentas,aburridas a pesar de las compañías que también se entretienen con ésto,ya que no hay nada más que hacer,un sábado más...
Ya domingo...espero que llegue la mañana,para saludar a mi hijo que hoy cumple sus primeros 17 años,por primera vez no estoy a su lado,ésto me entristece, pero sé que él lo entiende.
Lo llamaré,enseguida lo haré,cuando sea un horario prudente para no molestarlo,pero debe entender que es su cumple y que su mamá no cuidará el horario.
Estamos separados por un panel,sólo un frágil panel.
Por debajo de él,me vigila,me toca,me habla,por ahí me escribe algo lindo,y yo,con esa niña que todavía hay en mí,me emociona leerlo.Solamente faltan poquitos minutos para irnos a casa,a ese rinconcito tan cálido que nos cobija a diario,ese lugar tan pulcro,tan lleno de nosotros,como sólo él y yo lo hicimos.Es pequeño,iluminado,pero tan grande en amor,todo lo que en él hay,denota amor,pasión.
Sé que cuando lleguemos me amará,sé que lo amaré,sabemos lo que nos unirá en tan poco tiempo más.Me mira y ríe cerrándome un ojo,y le entiendo al instante, es como una invitación a levantarme de la máquina e irme junto a él,a vivir lo nuestro
Comienza a amanecer, lo veremos juntos,siempre quise ver salir el sol a su lado,hoy lo conseguiré,caminaré a su lado mirando y sintiendo ese sol que nos inundará un día más...nuestro.