ARCANGEL
Aquella era una mañana especial para la vida de miguel, pues empezaba un nuevo año escolar en su vida. Una nostalgia habÃa invadido su corazón al recordar sus antiguos compañeros de barrio y de escuela que tuvo que dejar por ese absurdo viaje que emprendió su padre sin dar explicación alguna; pero por encima de esa situación existÃa la pasión que de niño siempre le habÃa acompañado el amor a estudiar, el aprender cada dÃa algo nuevo, el disfrutar con las historias de grandes filósofos y pensadores con los cuales soñaba algún dÃa poder igualarlos, si, ese era miguel un niño que la vida le habÃa golpeado mucho pero que seguÃa siempre adelante.
Esa mañana miguel se puso su nuevo uniforme, limpió sus únicos y humildes zapatos que dejaban ver la pobreza que golpeaba sin tregua a sus padres, llevaba consigo una maletita de tela un pequeño y ya usado cuaderno de notas y un desgastado lápiz, un temor invadÃa su corazón, temor al rechazo, a la indiferencia, pensaba que al verlo la gente se burlarÃan de el pero venciendo aquellos fantasmas ingreso a su salón de clase.
El grupo que le habÃa tocado a miguel se caracterizaba porque tenia una mezcla muy natural de personalidades, en la parte de adelante se hacÃan José, claudia y andresito que siempre trataban de llevar todo bien pues eran el orgullo de sus padres, los hermanos Sánchez para los que nunca faltaba una broma en sus dÃas, pedro aquel niño distraÃdo que era la mofa de los hermanos Sánchez y allà en el medio la hermosa figura de angélica que atraÃa la mirada de todos, sus cabellos dorados cual rayo de sol adornado por unos ojos azules como gotas de cristal y una hermosa sonrisa que paraba la respiración de muchos, pero de su hermosa y delicada mano salÃa acompañada la mano grande y ruda de santiago el joven mas popular de la escuela, quien traÃa locas a todas las niñas del sector, su arrogancia y apatÃa con la gente era tal vez lo que mas enamoraba a las chicas de la escuela.
Miguel tomo su lugar en un descompuesto asiento que yacÃa solitario en un húmedo rincón del salón de clases y desde allÃ, en ese frió lugar comenzó su mayor travesÃa por encontrar el amor de angélica pues desde el primer instante que cruzaron sus miradas, su corazón latió mas fuerte, sus pies temblaban y su voz quebrantada por el mas terrible sentir que nunca antes habÃa vividenciado.
A miguel le parecieron encantadoras las clases de literatura pues habÃa descubierto una nueva pasión por el componer versos, poemas, sonetos que iban acompañados por ese lindo sentimiento hacia angélica, “si el cielo fuese un jardÃn, tomarÃa un ramillete de Ãngeles, y los traerÃa ante ti para que adornaran tu hermoso serâ€â€¦â€¦â€¦â€¦
Esos eran unas de tantas palabras que dÃa a dÃa acompañaban a miguel en su inmenso idilio. Una mañana acompañado por un valor absoluto, decidió dar un grito en medio de la clase de literatura y leer a los cuatro vientos ese hermoso verso que habÃa escrito para su amada angélica, y luego de haber terminado, todo el salón estuvo en silencio por espacio de un minuto cuando de boca de santiago estallo una enorme risotada que contagio a todo el salón, miguel con lagrimas en sus ojos solo le basto el ultimo suspiro para correr tan rápido como podÃa y huir de ese infierno, y allà en media de la burla y el jolgorio del grupo quedo angélica, una lagrima bajo por su hermoso rostro, pues aunque era la niña, mas linda de la escuela, nunca nadie se habÃa expresado asà de ella, sin pensarlo un segundo mas, se hecho a correr en busca de miguel, corrió y corrió desesperadamente buscando al ser que le habÃa dedicado esos bellos versos que habÃan cautivado su corazón, y luego de mucho buscar, ella lo encontró sentado al lado del inmenso mar que era su fiel confidente y que todas las noches se placÃa de la visita de la amada luna quien le iluminaba, ella lo tomo en sus brazos fuertemente y le confeso que eso era lo mas hermoso que alguien le pudo haber dicho y que ese noble corazón que le acompañaba tenia que ser recompensado por ella asà que Cerrando sus ojos le beso de una forma tan mágica que las estrellas y la luna hicieron fiesta en el cielo, miguel aun no lo creÃa y juró amarla por siempre y le manifestó que por ella seria capaz aun de beber toda el agua de ese inmenso mar. y allà se quedaron contemplándose mutuamente al lado de la playa hasta que el sueño les venció.
Al dÃa siguiente los dos regresaron a sus casas pero ahora acompañados de una gran felicidad causada por ese inocente amor. Cuando miguel llego a su casa le contó a su padre su maravillosa experiencia y este se puso muy feliz y le dijo a su hijo que el se lo merecÃa pues siempre habÃa sido un buen niño y que le felicitaba, miguel entonces se arreglo para ir nuevamente a la escuela y ahora con mas ganas aún porque se encontraba con el amor de su vida, corrió rápidamente, entro al salón de clases cuando observo a su diosa besándose con su novio santiago y cuando este les vio sintió como en mil pedazos caÃa so corazón destruido y nuevamente fue la burla de todos, el no comprendÃa el porque de esa situación, simplemente querÃa una explicación cuando de pronto claudia una de las niñas mas nobles e inteligentes del salón le dijo que lo sentÃa por el pues habÃa sido una victima mas de los caprichos de angélica y santiago para quienes la satisfacción mas grande consistÃa en hacerle daño a la gente.
Esa tarde miguel se fue hacia el inmenso mar a contemplarlo como siempre, sus lagrimas se entremezclaban con el agua salada y solo pensaba en el porque de esa desilusión, asà que no pensándolo mas decidió hacer lo que mejor le pareció y recordando las palabras que habÃa dicho a angélica esa noche se dio cuenta que nunca más podrÃa amar a alguien, que ya no valÃa la pena luchar por nada en esta vida pues ella se la habÃa llevado toda, asà que abriendo sus manos, comenzó a caminar hacia el inmenso mar cumpliendo con su palabra que por ella era aún capaz de beberse todo el mar y poco a poco se fue sumergiendo hasta que se perdió a la vista de todos………………………………
Al dÃa siguiente la noticia llego a la escuela de miguel y todos se sintieron muy mal unos no lo podÃan creer, otros derramaban, lagrimas otros como santiago solo decÃan†que idiota, hacer eso por una mujer†y era una odisea de sentimientos encontrados. Y allà estaba ella, angélica a la cual esa noticia le hizo sentir culpable y su conciencia no le dejaba vivir en paz, ella en ese momento se dio cuenta del mal tan grande que habÃa hecho y decidió escapar de la ciudad sin dejar rastro alguno.
Cuentan que luego de muchos años al pueblo arribó una mujer de edad avanzada y de figura triste que con lagrimas en los ojos, se pasaba dÃa y noche a la orilla del mar esperando algo que tal vez nunca llegarÃa y escribiendo poemas, cuentos, versos y canciones tristes, cuentan que todas las noches caÃa profundamente dormida en aquel lugar, y también cuentan que bien llegada la noche salÃa un extraño resplandor del fondo del mar y una voz celestial que decÃa†sabes angélica, mi amor es tan puro que ni la vida ni la muerte pudo quitármelo, y ese amor tan puro me convirtió en el guardián de la noche, de los enamorados, en el arcángel miguel, asà que no sufras mas por mi, pues todas las noches vendré a ti cuando duermas, protegeré tus sueños y me volveré un ramillete a tus pies para adornar tu figura, pues me he dado cuenta que el cielo si es realmente un jardÃnâ€â€¦â€¦â€¦â€¦â€¦â€¦â€¦â€¦â€¦â€¦â€¦â€¦â€¦.
enternecedora historia de un infante, siempre me llegan al alma los relatos infantiles bien redactados