Hay mucha gente que gasta, consume o emplea su tiempo como quiere. Por desgracia hay otros que lo gastan, consumen o emplean como pueden o le dejan.
La abuela de María Pelo Verde decía que había que tomarse el tiempo sorbito a sorbito, como si fuese una taza de café muy caliente, si se toma muy rápido te quemas y no lo paladeas si lo tomas despacio se enfría y pierde su sabor.
Y le decía:
Dedica tiempo a pensar, es la base de la fuerza.
Dedica tiempo a leer, es la fuente de la sabiduría.
Dedica tiempo a reir, es la música del alma.
Dedica tiempo a jugar, es una forma de conservar al juventud.
Dedica tiempo a rezar, es la gran fuerza que mueve el mundo.
Y, dedica tiempo a dar, es la mejor forma de gastar tu tiempo.
(Para Angel, que encuentre tiempo para buscar a Carlitos, lo echamos de menos)