Miro por último a través de la ventana y está lloviendo. Como me gusta. El vapor que sale de mi nariz se detiene en el vidrio y con los dedos dibujo un corazón, lo hice casi sin pensar.
TodavÃa falta una hora para que pueda ir a verte, pero sé que llamarás y cancelarás nuestra cita. De hecho, ni siquiera me he vestido, sólo tengo unos pantalones holgados y uno de tus suéteres que me quedé cuando dormiste la última noche aquÃ.
Puedo percibir tu olor que ha permanecido aquÃ…la gente en la calle pasa corriendo para no mojarse, el radio suena y por casualidad las canciones van como anillo al dedo: melancólicas y con el afán de hacerme recordar, de no olvidarte, de no hacer a un lado la idea de que llamarás para cancelar nuestra cita.
Las gotas resbalan en la ventana, y mi respiración sigue ahÃ, mi frente sostenida por la ventana y abrazándome para no tener tanto frÃo, tu suéter cubre la mitad de la palma de mi mano…
El teléfono suena, y la máquina contesta por mi:
-…â€Después de escuchar el tonoâ€
-Hola. Disculpa, pero no podré verte hoy, quizá mañana, lo siento. Ella está aquÃ.
Volteo a ver la máquina, como si por educación tuviera que hacerlo par escuchar lo que me dices.
Y miro por la ventana que está lloviendo. Como me gusta. Y las gotas resbalan, mientras mi respiración se evapora en la ventana y borro el corazón que habÃa dibujado el mismo que hice casi sin pensar.
Está lloviendo. Como me gusta.
me gusto la sintesis ...muy bien capturado el momento..felicitaciones.