Te veo y no siento. Me quedo quieto, parado, sin vida, sin ganas. Entonces las ganas, la vida, el movimiento, todo vuelve a funcionar, es como un paréntesis en el tiempo. Es como si el verte parase un infinito instante el tiempo y sólo yo lo pudiera notar.
La vida vuelve, todo es felicidad, es armonía, es color, es amor. Y ahí estás tú, tan radiante y llena de belleza en todos los sentidos. Y yo aquí, deseoso de abrazarte, de besarte, de fundirme contigo en un beso eterno. Lo tienes todo, todo lo que yo deseo, lo tengo todo, todo lo que tú deseas. Nos deseamos, nos queremos, nos amamos. Sé que me amas, sé que estás loca por abrazarme y besarme. Lo siento, lo percibo, tú también lo percibes, y notas cómo me siento cada vez más cerca de ti, sólo con mirarte lo sabes.
Notas el deseo de parar el mundo y aferrarme a ti, y no separarme nunca. Lo notas y lo esperas, esperas a que dé el paso. Estás ahí impaciente por una mirada, un susurro, una seña, que demuestre que ese deseo se hace realidad. Pero no llega, se va desvaneciendo y pasa de largo, notas que toda tu energía pasa de largo ante tus ojos. No te lo crees, no quieres admitirlo, pero es así, se va. Tu amor se va, tu pasión se va y se despide de ti reprochándote algo, echándote en cara que no tengas el valor de simplemente hacer lo que sientes, seguir las normas de tu corazón.
Tu corazón se encoge y te da la espalda. Se prepara para la siguiente oportunidad. La próxima vez que te vea. Porque te veré, porque quiero verte y que no te vea nadie más, quiero tocarte y que no te toque nadie más, quiero que tus labios no saboreen más que los míos, y tu piel no sea ensuciada por otras manos que no sean las mías. Quiero tenerte en mis sueños, quiero pensar en un presente juntos. Así es como mi corazón se venga, me prepara para la siguiente ocasión. Se ha enterado que mañana te veré. Lleva todo el día recordándome lo hermosa que eres, los buenos momentos que hemos pasado, el sabor de tus besos, la dulzura de tu piel. Me recuerda constantemente que quiero besarte, que quiero abrazarte. Me vuelve loco de celos cuando piensa que otros te verán antes que yo, que prefieres estar en otro sitio que conmigo. Me hace enfadar, me hace sentirme malvado, me hace estar celoso, celoso de ti.
En este momento aparece mi cabeza, es la que dicta las normas, y el corazón el que se las salta desafiándose constantemente. Mi cabeza aparece de vez en cuando, está muy ocupada para estas cosas. Cuando mi corazón parece tenerme conforme aparece mi cabeza recordando el pasado. Sí, el pasado contigo, mi cabeza siempre te reprochó que no tuvieras interés por nosotros, que siempre te surgían otros planes, siempre te reprochó que no alimentabas la relación, que una pareja son dos, no uno tirando del otro.
Ahora es mi cabeza la que se impone, pero en cuanto atienda a otras necesidades vendrá mi corazón para recordarme lo que ya sé y ya sabes, que te quiero.
Es un texto increible, se nota que eres una persona que vale la pena y que tu corazón es muy grande. Me gustan tus cuentos, estoy deseando ver el próximo. Suerte en el amor y recuerda que si todo fuera perfecto sería muy aburrido.