Te fuiste y me quedé solo, hablando con el silencio. Pasan los minutos y en la distancia hoy me faltan tus palabras. Es tarde pero aún te espero. Y aunque retumba todavía en mi oído tu adiós, sé que vas a volver. Deseo que lo hagas. Son tantas las razones de extrañarte que olvido como imaginar tu cuerpo. Y es por eso que hay un vacío en la cama que me duele. Es que detrás de ti no hay nada. Tengo ganas de dormir pero tu lado huele a flores y no puedo cerrar los ojos. Te necesito y no estás. Sé que soy egoísta pero no me gusta compartirte. Te quiero mía, ahora, para hacer cosas que envidien los dioses. Me estoy volviendo loco y solamente el ruido de tus llaves en la puerta me puede controlar. Sonrío. ¿Escucho bien? Sí, acabás de llegar y la noche está que recién comienza.
me pediste un cuento, jeje, espero que te guste.