| :: | Sin Clasificar |
| :: | Infantiles |
| :: | Fábulas |
| :: | Mitológicos |
| :: | Terror |
| :: | Tradicionales |
| :: | Otros |
| :: | Hechos Reales |
| :: | Ciencia Ficción |
| :: | Historias Pasadas |
| :: | Patrióticos |
| :: | Sueños |
| :: | Policiacos |
| :: | Románticos |
| :: | Cómicos |
| :: | Misterios |
| :: | Estudiantes |
| :: | Metáforas |
| :: | Religiosos |
| :: | Aventuras |
| :: | Bélicos |
| :: | Históricos |
| :: | Urbanos |
| :: | Educativos |
Pinocho acababa de escapar de uno de los muchos líos en que se metía a causa de sus numerosas travesuras; y corría sin parar por una carretera llena de barro debido a las recientes lluvias.
Era el camino que conducía a la casa del hada de los cabellos turquesa. Pinocho sabía que allí podía encontrar siempre ayuda.
Corría tanto como podía, y de repente, en medio del camino se le apareció una serpiente tan gruesa como un árbol, con ojos de fuego y echando humo por la cola.
-Perdona -le dijo pinocho-, ¿Querría apartarse para que yo pueda pasar?
La serpiente se relajó y permaneció inmóvil, con la cola humeante.
Se ha quedado tan quieta, será porque está muerta -pensó Pinocho, e intentó saltar por encima de ella.
Pero la serpiente se enderezó de repente, con los ojos girándole en las órbitas y la cola echando humo y golpeó a pinocho, que dio tres volteretas por el aire y acabó en el suelo.
Cuando la serpiente le vio patalear en el vacío con sus piernecitas de madera, no pudo aguantar la risa y siguió riendo hasta que… reventó. Y esta vez murió de verdad.
Moraleja: Los excesos nunca son buenos.
| » | Total Cuentos: | 21.669 |
| » | Autores Activos: | 162 |
| » | Total Comentarios: | 11.747 |
| » | Total Votos: | 908.526 |
| » | Total Envios | 41.777 |
| » | Total Lecturas | 70.187.246 |