En los dias en que los abecedarios se han marchado y que las luces han dejado de emitir su claridad y los laberintos se encuentran con muchas salidas mensajeras y las mareas del los trans oceanos caen en los brazos de orfeo como mare magnuns y las tardes en las palapas nos encontremos distraidos por los maremotos que llegan de visita, ya ni siquiera tocan a la puerta los rayos solares, los dias sin dioses los llaman todos, y nos encuentran sin prisa, sobre la arena, amandonos tiernamente apenas con unas hojas de cobijas.