Es una hondonada de verdor donde canta un río
arrancando locamente jirones a las hierbas
de plata; donde el sol, de la montaña orgullosa,
resplandece, es un pequeño valle que brilla de luz.
Un joven soldado, boquiabierto, la cabeza desnuda,
y la nuca que se baña en el fresco berro azul,
Duerme; está tendido en la hierba, bajo la nube,
Pálido en su lecho verde donde llueve la luz.
Los pies en los gladiolos, duerme. Sonríe como
Sonreiría un niño enfermo, toma una siesta:
Naturaleza, mécelo cálidamente: tiene frío.
Los perfumes no estremecen su nariz;
Duerme bajo el sol, la mano sobre su pecho
Tranquilo. Tiene dos agujeros rojos en el costado derecho.
Arthur Rimbaud, 1870
Nota: Este hermoso poema, de este joven poeta francés del siglo XIX, ha sido de gran inspiración para mí. El relato del encuentro con el soldado, caído durante la guerra Franco-prusiana, resulta muy conmovedor. La traducción que ofrezco de este poema es original.