CapÃtulo 1. Lluvia negra
Era un dÃa especial. Paseaba po la ciudad y veÃa muchos monumentos. No sabÃa que deducir de ello. Solo pasar por un bello monumento, me vinieron pensamientos que casi me destruyen la cabeza. Me abatÃa como cuando quieres, con muchas ansias, salir y que una fuerte lluvia te rompa los mejores momentos. O como cuando quieres que te den el examen de lenguaje y sale la mala noticia de que no se pudo corregir y todos están suspensos. Ojalá este dÃa acabe. Me estaba aburriendo como una potra sola en el establo. O como los caballos de la granja... Estabamos en camino a una pequeña granja de mi tÃo Edd y mi tÃa Catalina. N o querÃa ir. A mi me gustaba mucho encontrarme con animales, e incluso de pequeña tenÃa unas ganas de venir a la granja. Pero ya era muy mayor para estar con tÃo Edd. La verdad no tenÃa ganas después de lo de mi primo Martin. No era más que un pesado. Me fastidiaba en los mejores momentos. Ojalá llegue como lo del examen. Cuzaba los dedos debajo del asiento. No querÃa ir. QuerÃa que las cosas quedaran claras.
-Dentro de unos minutos llegamos- decÃa mi madre.
-No vale la pena- decÃa yo con un gruñido,- no me hace ilusión-.
Al llegar, mi tÃo Edd me sludó con un abrazo. A mi me daba igual estar en la granja pero no querÃa vermelas con mi primo. TÃo Edd puso su cara que tiene, como si estuviera ocultandome algo.
-Marisa, no se si te lo dicho, pero Martin tiene una hermana. No te lo dije porque no sabÃa si era correcto o adecuado, ¿me entiendes?-.
-SÃ, pero, ¿la và yo o es que no me acuerdo?.
-Sà chica, no pudiste verla porque ella estaba en un curso de francés. No le gustó al final.
Me sobrecogÃ. ¿Será posible? No sabÃa que pensar. PodÃa ser otra broma pesada de Edd. O quizás el pesado de Martin quedó de acuerdo con tÃo Edd para esto. En esto sale ella. Una chica con un disfraz. ¿Que pretendÃa?¿Asustarme? Yo creo que no.
-Venga, se buena chica y quÃtate el disfraz que con él no ves- decÃa mi tÃo Edd.
Cuando se lo quitó, por poco pego un grito. Era igual que yo. Pelo negro, ojos verdes azulados, lisamente y sedoso el cabello y muy lucida. No solo yo puse la cara de susto. A la vez, tÃo Edd, mi madre, mi padre, tÃa Catalina que llegó muy rápido y no se si Martin, lo cual, espero que no.
-Eres igual que yo- decÃa mi prima.
-Vaya- dijo Edd, - que te parece que en vez de Fabiola te ponemos Marisa-.
-No-. PodrÃa ser una confusión.
Nos fuimos a nuestras nuevas habitaciones. Mi imaginación estaba debordante. Nosotras tenÃamos que dormir en el mismo cuarto.
-A ver si al final se confunden, asà por lo menos Martpin no se decidirá a quien molestar, -dije yo tomándolo en broma.
-A él le da igual, siempre que tenga a alguien a quién molestar...-.
Nos quedamos más dormidas que tenÃa miedo de roncar frente a ella. No roncaba, seguro que no.
(segunda parte próximamente)