| :: | Sin Clasificar |
| :: | Infantiles |
| :: | Fábulas |
| :: | Mitológicos |
| :: | Terror |
| :: | Tradicionales |
| :: | Otros |
| :: | Hechos Reales |
| :: | Ciencia Ficción |
| :: | Historias Pasadas |
| :: | Patrióticos |
| :: | Sueños |
| :: | Policiacos |
| :: | Románticos |
| :: | Cómicos |
| :: | Misterios |
| :: | Estudiantes |
| :: | Metáforas |
| :: | Religiosos |
| :: | Aventuras |
| :: | Bélicos |
| :: | Históricos |
| :: | Urbanos |
| :: | Educativos |
HabÃa una vez un erizo que vivÃa solo en el bosque. Nadie querÃa estar con él, porque su púas pinchaban mucho.
Un dÃa, cerca del agujero donde vivÃa el erizo, apareció un globo rojo sobre un charco de barro. El cordón estaba enredado en algo parecido a una rama y el globo no podÃa subir.
- ¿Qué haces ahÃ, globo? -preguntó el erizo.
- Me he quedado atrapado -respondió el globo-. El niño que me llevaba no ha querido mancharse las botas y me ha dejado abandonado.
- Yo te ayudaré -dijo el erizo.
- ¡Espera! Con esas púas tan puntiagudas me pincharás, y no quiero deshincharme.
- Tranquilo, globo. ConfÃa en mà -dijo el erizo-. Cortaré el cordón pinchándolo con mis púas.
El erizo se metió en el charco para cortar el cordón con sus púas y dejar al globo libre. Pero…
- ¡Oh, no! -gritó el erizo-. ¡Son arenas movedizas!
El erizo empezó a hundirse en el barro poco a poco. No sabÃa qué hacer. ¿Quién salvarÃa ahora al globo? ¿Y quién le sacarÃa a él de las arenas movedizas?
- Tranquilo erizo, yo te ayudaré -dijo el globo.
- Pero, ¿cómo? -preguntó el erizo.
- Tienes el cordón junto a ti -dijo el globo-. Cógelo con la boca y corta el extremo con tus púas.
- Tengo miedo -dijo el erizo.
- Tranquilo, amigo. ConfÃa en mà -contestó el globo.
El erizo cogió el cordón con la boca y pinchó el extremo que quedaba libre hasta que lo liberó de la rama. El globo ya podÃa subir, pero el erizo pesaba mucho. Sin embargo, el globo se esforzó para conseguirlo. No podÃa defraudar a su nuevo amigo.
Tranquilo, no te dejaré caer -dijo el globo.
El erizo no pudo contestar, porque tenÃa el cordón en la boca. Sin embargo, se movÃa intentando salir, pero no podÃa.
-¡No te muevas! -le dijo el globo-. Será más fácil para mà subir si estás quieto. ¡ConfÃa en mÃ!
El erizo no entendió muy bien por qué tenÃa que estar quieto, pero decidió confiar en el globo.Â
Finalmente el globo logró despegar con su amigo picudo colgado en su cordón.
-Gracias amigo -dijo el erizo cuando lograron aterrizar-. Te darÃa un abrazo pero…
Los dos amigos rieron como nunca antes lo habÃa hecho. Y asà fue como el erizo y el globo se hicieron amigos.
| » | Total Cuentos: | 21.673 |
| » | Autores Activos: | 163 |
| » | Total Comentarios: | 11.740 |
| » | Total Votos: | 908.368 |
| » | Total Envios | 41.730 |
| » | Total Lecturas | 75.999.605 |