Tenía que hacer un cuento antes que me borrasen del portal de cuentos. Decidí escribir del dueño del portal. Me lo imagino joven, con cierta cantidad de familiares y muchos gatos. Gusta de la información y siente que es único de su mundo virtual. Tiene novia a quien no asiste mucho, mas gusta de todas la novias virtuales.
Cuando sale a la calle, coge unos lentes oscuros y camina como quien ha perdido algo, preocupado por se lo que es. Un personaje virtual.
Tendrá no mas de cuarenta y mide cerca de un metro setenta. Sus amigos tiene dinero y el también. Es una imagen extraña cuando está frente al espejo. Esos ojos, esa nariz, esa boca y ese color pálido de piel. Piensa en lo raro que es y todos los dioses virtuales.
Amaga ir a la derecha, a la izquierda, pero no, no. Mira un café. Coge el móvil. Llama y contesta la memoria. Cuelga. Entra a un café y pide uno. Se sienta y trata de escribir. No pude ni con una línea. Detesta a todos aquellos que no escriben, se odia a sí mismo.
Deja todo tirado en el café y va directo a casa. Entra un mira todas las computadoras en su casa. En los smartphones, en las pantallas planas, en la voz de todos sus bichos y se siente un dios, uno virtual.
Coge una computadora y lee. Les parece malos, peor que su propia vida y los borra una y otra vez. Mientras lo hace, una luz se enciende en sus ojos. Es feliz ser un dios virtual.
que raro no han anulado este cuento... por cuántos días mas sobrevivirá?---