En que lugar, en que momentos aparece esa persona, que te robara el corazón para siempre y te cambiara la vida...
Sintió el asco infinito de la ausencia y se dijo... ¿Que mierda estoy haciendo?
Aquella mañana necesitaba hablar.
Fue como abrir un grifo.
- Algo no va bien dentro de mi...quiero cambiar que todo siga como antes, pero no, no puedo.
No puedo seguir asÃ, como si nada hubiera pasado. Porque algo paso. Necesito irme y comenzar de nuevo.
No puedo sentirme tan mal... ya no puedo más.
- Pues vete...deja de llorar por las esquinas. Abraza la libertad y descubre las maravillas que te depara la vida. Haz lo que siempre soñaste.
Porque si no lo haces ahora...¿Cuando lo harás?
¿Cuando tengas 80años?...entonces te lamentaras de no haber hecho todo eso que querÃas hacer.
Adoras escribir la fotografÃa, pintar, casi siempre tienes la cabeza llena de pensamientos, de fantasÃas. Pero cuando tienes un lápiz una camara, un pincel todo te calma.
Todo lo haces posible. Haz posible tu felididad.
No dejes que tu vida sea un cuento contado por ti.
No dejes que tu vida sea un cuadro un lienzo sin valor...una ilusión, una fantasÃa expuesta en tu salón. Vive. Arriesgalo todo, si es necesario, porque si no lo intentas, nunca sabrás si fuiste capaz de hacer realidad tus sueños.
Te pasas los dÃas diciendo como me gustarÃa, cuanto me gustarÃa. Serás una anciana de pelo blanco y lo único que podrás contar es lo que te hubiera gustado hacer.
Entonces solo entonces te darás cuenta que ya es demasiado tarde.
Escuchaba a su amiga sin pestañear. Belen era su mejor amiga. Siempre encontraba la palabra perfecta en cada situación. Ella le transmitÃa muchisÃma fuerza. Eran tan diferentes, como la noche y el dÃa. Siempre fue sincera con ella a veces demasiado sincera.
Después de pedir al camarero un zumo de naranja (sin pulpa) le contesto con una voz quebrada.
-A veces cuando me imagino viviendo esa vida, solo puedo imaginarme una cosa que me harÃa feliz.
"Cuando pensaba en él, su rostro se iluminaba parecÃa que desprendÃa luz propia".
-¡Otra vez no!...No lo digas por favor... Ni siquiera lo pienses, no lo nombres...
Ya sabes lo que decidimos, es hora de olvidarlo. El, no pasó, una página para seguir escribiendo en la siguiente... El cerro el libro por completo.
Nada de esa música empalagosa, nada que te traiga recuerdos a él. Lo tenÃas demasiado idealizado y no era tan perfecto.
-¿Que vas hacer?
¿Lo llamaste para contárselo?
-No...este pues, no tengo su teléfono.
-¡Ni quiera su telefono! que lamentable... por Dios, cada dÃa te entiendo menos...¿Pero tu eres tonta o que? No te entiendo Beatriz.
- Déjalo ya vale, se que es dificÃl entenderlo.
(Trataba de disculparlo)- Llamé aun amigo suyo. La última vez que hablamos él estaba apunto de morir de pena, problemas por culpa mÃa...
Soy el error más grande de su vida te lo garantizo.
Belén le interrumpió.
-¡Que pena, que pena que no se muriera de esa pena. No sentÃa realmente lo que decÃa. (Beatriz lo sabÃa). Lo siento, bueno no lo siento entregaste tu corazón al hombre equivocado.
Él nunca se implico en esa relación como tu, es obvio, no quiso ni intentarlo.
VolvÃa a ser demasiado sincera.
-PerdÃste tanto. Tú te guiaste por tu corazón. Él por la razón.
Beatriz siguió hablando, como si no hubiera escuchado lo que su amiga vomitaba de aquel hombre que marco para siempre su vida.
- Su amigo me dijo que le iba muy bien todo. Que tenÃa muchos planes de futuro. Que habÃa dejado su profesión... no quise preguntar. Fue como si me cayera un jarro de agua frÃa.
Y no sé porque sentà pena por él.
" Quien dijo que la vida es un camino de rosas".
-Su amigo me contaba, yo apenas pude articular palabra. Me morÃa me estaba muriendo lentamente. Pero él esta bien... apuntito estuve de ponerme a llorar.
¡Como iva yo a decirle a su amigo el verdadero motivo de mi llamada. No querÃa interumpir una vez más en su vida.
De todas formas recordo aquella frase...que él dijo un dÃa bromeando.
- Hay una pastilla para después de... ¿no? luego la beso.
Se puso triste. Y volvió a pensar. Si tú estas bien... yo estoy bien. El estaba bien, se lo habÃa confirmado su amigo.
Sus encuentros esporadicos eran sensuales, tiernos, románticos divertidos... juegos de adolescente. Erán perfectos castillos de arena hechos en el aire. Un bonito paraÃso, pero frágil como pompas de jabón.
Era un romance poco probable. El amor es un acto de entrega total.
El dÃa de su cumpleaños estaba convencida de que la llamarÃa. Cuando la mañana paso y la tarde se convirtió en noche. Fue cuando la venda que llevaba puesta callo, aquella maravillosa historia de amor habÃa llegado a su fin.
Estuvo toda la noche llorando como una niña. Quizá ni siquiera la quiso.
Aquella indiferencÃa era lo más doloroso.
Ahora aceptaba la mano que el destino le brindaba. SufrÃa porque sentÃa que habÃa dado más de lo que habÃa recibido.
Aquella tarde cuando hablaron por última vez.
No le habia dicho todo lo que le hubiera gustado decir. Pero es que a veces a través de un teléfono, puede ser todo tan frió. Hubiera dado todo lo que tenÃa, por estar con él en ese justo instante... Abrazarlo secarle las lagrimas, escucharlo. Jamás lo habÃa oÃdo asÃ...tan triste. El la amaba.
Estaba asustado muy nervioso, jamás lo habÃa oÃdo tan triste. - No me lo pongas más difÃcil.
Lo recordaba como un niño cuando sabe que ha jugado con fuego y justo en el momento que se quema sale huyendo.
Aquel dÃa ella murió.
El amor tiene efectos fatales.
¿Tu corazón comprende al mió?
En la profundida de la noche.
Escucho con el alma arrebatada.
Tú querida voz.
¿Tu corazón comprende al mió?
Envidio tu felicidad...................
Belén sabÃa que habia metido el dedo en la llaga. Aquella herida tardarÃa en cicatrizar.
-Si decides dar ese paso. Tienes mi apoyo incondicional ya lo sabes.
-Uno de mis sueños es vivir cerca del mar.
sonreÃa pero era una risa falsa.
ReÃr por no llorar.
Se vistio de silencio... su amiga se le ocurrió algo para animarla.
-¡ Sabes que te digo! Que la casa ya la tienes. Claro que tendrás que arreglarla pintar el techo de la cocina, tonterÃas, ya sabes, si la quieres... tuya es.
Es una casa bastante fria en invierno, pero en el centro del salón, tiene una chimenea que puede calentar tu hogar. Tiene unas habitaciones muy confortables y un "patio" desde donde se puede ver el mar.
¡Cuando quieras vamos a verla!!!
Siempre supo que era perfecta... que todo el mundo tendrÃa que tener una amiga como ella. Pero en aquel momento estaba convencida de que ella no solo era perfecta, si no que sabÃa lo mal que lo estaba pasando.
-Belén yo nunca he estado sola. NO me gusta la soledad. Esto será lo más duro que voy hacer en mi vida. Pero creo que ya es hora de que empiece a vivir una vida adulta. Es hora de abandonar esta fachada de niña rica caprichosa, que no me va para nada!!!
-Bueno siempre fuiste una niña de papa. ¡Reconócelo! Nunca te falto nada. Es más todavÃa hay quien piensa que trabajas por sentirte realizada contigo misma. NO por necesidad cmo todos los mortales. Nunca necesitastes trabajar.
-¿De verdad piensas eso de m�
- yo no... tonta.
-Que triste no me digas eso. Creo que tengo que demostrarme ami misma que soy capaz de hacer esto. Que puedo abrir yo sola un bote de mayonesa.
Beatriz la miro por encima de sus gafitas. Aparto el pelo rubio de la cara y cruzo las piernas. Se miro las manos y toco su vientre. Llevaba la uñas pintadas de color de rosa, habÃa comenzado a mordérsealas otra vez. Lo hacÃa inscientemente, siempre que estaba nerviosa. Le dio un trago al zumo y dijo sin pensar.
-Tendrá algún fin haberlo conocido.
Nunca nos despedimos. Nunca me dijo adios.
AUTORES:lucy-a