las huellas estaban sobre la arena, de esa playa mezquina, solitarias viajaban las gaviotas, dentro de las aguas se hayaban un par de barcas, densas, deambulan dentro de la bruma del mar de china, todo ahi parecia como sacado del orden comun de los pensamientos mal sanos, era como si de pronto todo estuviera mal, habia una rara calma que invadia la cordura de los huesos, sobre un buque de vela, alex en la proa con espada en mano, viendo que no se acercara nadie, sonia tomada de el brazo de el, sostenia nerviosamente una pistola, que dirigia hacia cualquier lado en busca de algo que pudiera ser acaso el blanco de sus insomnios diurnos.
pero no habia nadie, de pronto en el orizonte una luz de bengala azul, era mercurio que estaba siendo colisionado por un nube proviente del sol, a esa hora del dia surgian por doquier cualquier tipo de meteoros, eran las cuatro de la mañana y parecian las doce del dia.
-no te apartes de mi alex.
-no te procupes, nada me distanciara de ti, ni ahora ni nunca sonia.
entonces, sobre el agua una silueta venida quien sabe de donde, se acerco a ellos y de pronto se hizo la figura humana ante la vista de ellos.
-vayanse del planeta, mercurio esta por caer en la tierra, ahora.
el buque de vela de alex se convirtio en el instante mismo que mercurio invadia la tierra, en una nano nave, era el shadow imperial que sumergiendose en el agua, impidio ser alcanzado por la densa columna de metales pesados que colisionaban el agua de todo el globo terraqueo.