Esta historia transcurre en un próspero y floreciente reino de la edad media, que tenÃa un único pozo de agua de bella arquitectura, famoso por el frescor y calidad de su cristalina agua.
En ella se describe, como una bruja, que habÃa ido por el pueblo y habÃa sido expulsada de éste, en venganza por el mal trato que habÃa recibido, el dÃa q se iba, maldijo en secreto aquel pozo, diciendo q desde ese dÃa, cualquier habitante del pueblo q bebiese de su agua, enloquecerÃa en el acto.
Fue al dÃa siguiente, que los aldeanos, uno a uno se fueron acercando al pozo, ya a beber directamente su refrescante agua, o para llenar los recipientes para guardarla en sus casas para las labores del dÃa, y asÃ, uno a uno, fue enloqueciendo. Pero se dio la casualidad q el rey de este pueblo medieval y su gran chambelan, acababan de recibir a un curioso hombre de mundo, que viajando por toda la faz de la Tierra, les traÃa los más curiosos manjares y bebidas, de forma q ni el Rey ni su gran chambelán, bebieron en unos dias se su apreciado pozo.
Asà fue ocurriendo que las calles del pueblo, poco a poco se llenaban de locos, diciendo disparates, haciendo locuras, riéndose de cualquier cosa o llorando también sin sentido, mientras, el rey, ajeno a todo esto, seguÃa disfrutando con su invitado.
No pasó mucho tiempo hasta que los aldeanos, q observaban la extraña conducta del Rey y su Gran Chambelán comenzaron a murmurar que el monarca habÃa enloquecÃdo, q hacÃa tonterÃas y se comportaba de un modo muy extraño,q a ellos les parecÃa sin sentido, que no podÃan dejarse gobernar por un hombre que habÃa perdido el juicio. El bufón de la corte, q se habÃa convertido en uno de los personajes más sabios a juzgar por los aldeanos, dijo q al dÃa siguiente se reunirÃan para decidir qué hacer con esos dos locos,y entre risas alocadas se fue.
Fue justo a la mañana siguiente, q el invitado real se marchaba, y el Rey su Gran Chambelán se hicieron servir, una refrescante jarra de la cristalina agua de su pozo para que su invitado, pudiese apreciar tal frescor.
Esa misma noche, en el pueblo hubo una gran fiesta, porque todos celebraron que su querido Rey y su Gran Chambelán, habÃan recuperado la cordura
Si señor! más que fábula, yo lo clasificarÃa como cuento tradicional, excelente por demás, con una redacción bien elaborada y un final digno de elogios. Buen trabajo literario señor. Felicitaciones y éxito. P.D. Igual comentario, para "Las Estatuas de Sal"