En un reino donde todo era prosperidad y abundancia, vivÃa un rey al que le gustaban mucho los peces, tenÃa en su poder toda clase de estos, pero no conforme con su gran colección, querÃa tener en sus manos al "Pez ParlanchÃn"; este pez tenÃa la cualidad de hablar y era único en el mundo, se encontraba en un lago al este del reino, llamado Panchizalco.
El rey habÃa decretado que quien le llevara al pez parlanchÃn le darÃa 5 sacos llenos de monedas de oro.
Todos en el pueblo fueron en busca del pez. Hasta que un dÃa, Osmar un joven de la aldea, buscando en lo más profundo del lago, vio a un pez muy raro y de muchÃsimos colores, que le atrajo y al cual sin más contemplación atrapó.
El pez muy asustado trataba de escapar de las redes que Osmar habÃa lanzado sobre él, pero al ver que no podÃa escapar, el pez empezó a hablar diciendo:
- ¡No! Por favor, no me lleves, déjame libre porque si estoy en cautiverio moriré de tristeza!! L
- ¡No me importa!, le contestó Osmar, lo que yo quiero son las riquezas que el rey ofrece por llevarte ante él.
Y sin decirle a nadie que ya tenÃa al pez en su poder, fue a presentarse ante el rey.
El rey lo recibió muy contento y enseguida pcolocó al pez en una gran pecera adornada con perlas y hermosas joyas de todo el mundo, ahà el pez estarÃa solo.
- Te lo agradezco mucho joven aldeano, y por esto te obsequiaré todas lasriquezas que he prometido.
Entonces el rey mando a traer los cinco grandes sacos llenos de monedas de oro para entregarselas a Osmar.
- Se lo agradezco mucho su majestad- dijo Osmar y se marchó muy contento.
Cuando el rey se quedó sólo con el pez, dijo:
- A ver lindo pecesito, dime algo!!!, habla!!!.
El pez muy asustado y triste dijo al rey:
- Por favor señor rey, dejeme libre, yo no puedo estar en cautiverio, pues me morirÃa de trizteza ya que no volveré a estar en el lago de donde provengo, yo tengo que ser libre.
- No te preocupes por eso.- dijo el rey - Aquà tendrás todas las comodidades que quieras y no estarás sólo, te llevaré con los demás peces para que puedas estar con ellos.
Pero pasaron los dÃas y el Pez ParlanchÃn segúi muy triste, pues él deseaba ser libre y estar en lago.
El rey al verlo asà se preocupó mucho y le preguntó:
- ¿Qué te ocurre pecesito? ¿Por qué estás tan triste? ¿A caso no te he dado todas las comodidades que puedes tener?
- Asà es Señor Rey; pero no tengo algo que es lo más importante y que más deseo; y eso es mi libertad.
El rey comprendió entonces que el pez no podÃa permanecer en cautiverio y ordenó que todos los peces de su colección y el pez parlanchÃn fueran puestos en libertad y que los llevaran al lago.
El pez agradeció mucho al rey y haciendo uso de su poder mágico, dio mucha felicidad a toda la gente que poblaba la aldea.
Hola, nuevamente estoy escribiendo, veo que este cuento todavÃa dice: Autor Desconocido... Yo lo subà en el 2002 con el cuento de Weber, El Pegaso Encantado, pero no sé porqué este cuento no tiene mi nombre.