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*La niña y el mar*

Como un regalo para una linda bebita que vive en la ciudad de new york con su bella madre.

Una noche, la madre de una linda niña, cantaba una hermosa canción de cuna mientras movía delicadamente una blanca cunita con encajes de seda rosada.
En su cunita la niña laurie dormía con una sonrisa dibujada en su hermoso rostro.
La madre le dio un beso en la frente, la abrigo con ternura y se fue a la cocina a prepararse una taza de té, luego se sentó en su sillón y se puso a arreglarle la ropita que le había lavado esa tarde, y así pasaron los minutos, y la madre se quedo dormida en el sillón.
En el cuarto, laurie sueña con mundos mágicos, mundos que la invitan a aventuras infantiles maravillosas, mientras tantos por la ventana, el viento trae murmullos de voces desde el mar, son las voces de los habitantes de esos mundos con los que ella sueña, abre sus hermosos ojos y mira una luz que pasa través de la ventana e ilumina toda la habitación
Ella se baja de su cunita agarrada de los encajes, corre por la habitación hasta la ventana y hay un tobogán de luz, de una radiante y maravillosa luz desde su ventana hasta la orilla del mar.
Ella se sube al tobogán de luz, y se desliza suavemente, su pelo rizado se mece en el viento y sus manitas van jugando con miles de estrellitas multicolores que la envuelven.
La niña se baja suavemente en la orilla de la playa, y corre persiguiendo estrellitas de mar, sus lindos pies juegan con la espuma que las olas han traído hasta la arena, cuando oye una melodía que viene del mundo que ella ha soñado, la niña sonríe como si conociera de donde sale la bella música, y corre al encuentro de aquellas siluetas que van emergiendo de las aguas marinas, ella extiende los brazos y va al encuentro de aquella melodía y las siluetas marinas son unas bellas sirenitas de mar que vienen a buscarla para ir a descubrir esos mundos tan maravillosos en las profundidades del mar cristalino y misterioso, laurie esta muy contenta con sus nuevos amigos, los habitantes del mar la saludan a su paso, ella va montada en una carroza de perlas que es guiada por caballitos de mar,las anémonas marinas danzan como señal de bienvenida, los peces multicolores la van acompañando sirviéndole de escolta al carruaje y acompañan a laurie en su aventura Por los caminos de agua y sal , caminos de arrecifes y de corales.

Carina su madre que estaba dormida en su sillón se despierta, recoge la taza de té y lleva a la cocina, cierra la ventana de la sala, y recoge la ropita de laurie que había doblado con tanto amor, y abre la puerta del cuarto con mucho cuidado para no despertar a laurie ,una vez colocada la ropita en su armario blanco con dibujos color pasteles, Carina se dirige a la cuna de laurie para cobijarla ya que hace un poco de frió. Carina al ver la cunita vacía corre desesperada hasta la ventana de la habitación y no encuentra a su niña adorada, angustiada recorre la habitación pero su búsqueda es inútil, Carina llama a su niña pero solo oye el eco de su voz en la solitaria noche, grita a través de la ventana llamándola pero es inútil su niña había desaparecido, el llanto invade sus ojos y ruega a dios por su niña.

Mientras tanto, Laurie estaba feliz en su aventura marino celestial, los Ángeles cantaban alegres mientras ella jugaba con delfines plateados y la luna sonreía al ver tanta alegría y sus rayos brillantes color de coral, todo lo iluminaba en la inmensidad del mar.


Al llegar la madrugada, salen los luceros que la llevan a la orilla guiando su sendero, los delfines se juntan haciendo una balsa, la luna hace un caminito de luz, y los peces la acompañan hasta la orilla de la playa, las sirenitas cantan alegres porque la niña laurie esta feliz, su pelo que antes rizado era, ahora esta adornado con estrellitas de mar, una vez en la playa todos cantan, los cangrejitos bailan alegres formando un tapiz multicolor sobre la blanca arena, los pájaros nocturnos acompañan el coro, y todos bailan en la orilla de la playa.
Laurie cansada de tantas emociones se queda dormida sobre la tibia arena blanca
a la luz de la luna, con una sonrisa dibujada en su bella carita, señal de felicidad y de ternura, los cangrejitos al verla dormida deciden construir un castillo de arena para protegerla del frió, y los delfines traen algas marinas y le hacen un colchón tan suave como su pelo y las sirenitas le tejen una linda cobija con espumas de mar, y la dejan dormida en su castillo de arena, la luna vigila su sueño, los cangrejitos montan guardia en la entrada del castillo y los angelitos le pidieron al viento que no sople tan fuerte, para no despertarla de su dulce sueño.

Su madre le ha buscado por toda la casa, y aun no comprende que es lo que pasa, decide a su niña salir a buscar y bajar corriendo a la orilla del mar, la luna que esta vigilando le alumbra el camino, Carina llega hasta la orilla de la playa, ella la llama con voz angustiada y mira a lo lejos un castillo de arena que en la tarde no estaba allí, y observa como un rayo de luna viene desde el cielo y se posa sobre el castillo envolviéndolo en una luz radiante, ella se acerca poco a poco observa que el castillo de arena esta resguardado por unos cangrejos que montan guardias a sus puertas y a medida que ella se acerca los cangrejitos se abren paso y al mirar dentro del castillo su cara se llena de alegría, su niña adorada esta dormida y una melodía suave acompaña su dulce sueño.
Los cangrejitos le invitan a entrar y ella toma su niña con tanto amor y la estrecha contar su pecho y dos lagrimas de felicidad brotan de sus ojos, ella muy amablemente le agradece a los cangrejitos, y a la luna haberla cuidado y se marcha con su bebita en brazos, los cangrejitos se abrazan de felicidad y la luna les guiña un ojo como señal de complacencia y se oculta detrás de las nubes para dormir un poco, solo un rayito de luna queda iluminando el caminito hasta la casa donde vive laurie con su mamita Carina.

Al llegar al cuarto Carina pone a su bebe en su cunita y besa su frente aun salada por el agua de mar y cobija su cuerpo para abrigarla, luego va a la ventana y mira a través de ella que todos los habitantes del mundo marino la saludan, los delfines saltan, los cangrejitos levantas sus patitas, las sirenitas cantan canciones de cuna, y la luna que estaba durmiendo abre las cortinas de nubes y un rayo de luz llega hasta la mejilla de laurie y posa un beso y un hasta luego.

Al amanecer la niña llama a su mamita, y le cuenta llena de alegría mami, tuve un lindo sueño, con sirenas, delfines que me llevaron a visitar en fondo del mar era tan real mami Fui tan feliz mamita, lastima que solo fue un sueño.
Si hija mía a veces los sueños se hacen realidad solo debes pedir con el corazón y ya veras que si es posible. Ahora vamos a bañarte y hacerte el desayuno.

Y así pasaron tantas noches y la madre de laurie la iba a buscar a la playa y siempre se escuchaba por la mañana al despertarse,¡ mami!! Otra vez volví a soñar.

como una muestra de mi afecto para ti bella mujer argentina
Datos del Cuento
  • Categoría: Infantiles
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