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Una piscina muy grande.

Una Piscina muy Grande
(Cuentos para Mis Hijas.-4)

Este relato que te voy a contar realmente me ocurrio cuando yo tenia unos nueve o diez años de edad.
Desde el mismo comenzar de la primavera, mis padres se preparaban para ir de vacaciones a la playa, que no noos quedaba tan lejos, solo unos cincuenta kilometros aproximadamente. Nos comprabamos toallas nuevas, ropas de bañistas, trusas, camisetas, cremas bloqueadoras de los rayos solares y otras cosas mas utiles para los dias de playa y de poder asi disfrutar del mar, la arena, el Sol y de todas las atracciones turisticas que tanto de dia como de noche estaban funcionando y que brindaban un esparcimiento relajante y tranquilo, estaban por todo lugar en esa encantadora playa. Muchas veces despues de comer algo al medio dia, ibamos y alquilabamos bicicletas para dar pedales a rienda suelta por todas las calles y avenidas e inclusive en varias ocasiones nos escapabamos y podiamos pedalear un tramo como de cien metros que estaba detras de unos arboles de uvas caleta, que si estaba seca la arena, no habia mucho problema, pero si estaba humeda, olvidalo!, te morias de la fuerza que tenias que hacer en las piernas para darle a los pedales y cruzar todo ese trecho. Si que era muy divertido y desafiante poder hacerlo.
Mi papa siempre nos llevaba a la casa de unos amigos que el tenia en ese lugar y ellos vivian en la planta baja, el segundo piso siempre alquilaban las habitaciones a los amigos y conocidos a mas bajo precio que los hoteles y nos quedabamos alli todos los fines de semana y tambien, en el mes de Julio o en el mes de Agosto, estabamos 15 dias en el lugar. Llegue a conocer toda el area aquella porque desde niño estos viajes de verano fueron constantes, año tras año y con los hijos del matrimonio que nos alquilaban, me iba a recorrer los lugares de la playa y me divertia mucho. Teniamos cerca Cines, Pizzerias, mercados, restaurantes, tiendas de calzados, de ropa que mi mama nunca dejaba de visitar, lugares que vendian articulos deportivos sobre todo para la pesca, tambien habia una bolera y casi todas las tardes la visitaba con mis amiguitos de la casa. Despues de platicar y jugar un poco alli, saliamos y nos ibamos caminanado hasta el parque central de la playa. Ya de noche regresabamos a la casa, comiamos algo y luego de ver un poco los programas de la television, nos ibamos a dormir. Esos sueños eran super-placenteros porque con toda la actividad en el masr nadando o caminando por la area y luego las cosas que haciamos en el resto del dia, cuando llegaba las diez o las once de la noche, esbabamos mas muertos que vivos, del cansancio tan grande que teniamos.
Solo hubo una ocasion que mis padres no pudieron alquilar en esa casa porque toda las habitaciones estaban ya alquiladas por otras persona que habian llamado antes que nosotros para hacer la reservacion y tuvimos que ir a un Hotel de la playa, un poco mas hacia el sur de la casa de mis amigos. pero muy agradable tambien. Y aqui me sucedio algo que nunca mas en mi vida podre olvidar.
La entrada del Hotel era muy acogedora y agradable. Recuerdo que en su lado derecho tenia un inmenso acuario, con peces marinos y el agua estaba siempre bien cristalina y limpia, tenia ademas, como una especie de cascada y algunas piedras grandes que sobresalian del nivel del agua y sobre estas podia ver alguana que otra tortugita marina de color muy verde que siempre se paraban sobre las piedras a descansar o a esperar su turno de volverse a tirar y zambuirse en el agua. La habitacion que nos dieron estaba muy comoda y tanto mis padres como mi hermana menor y yo, quedamos muy impresionados por la limpieza y atencion del lugar. Claro, por supuesto, esto debia de ser siempre asi porque el Hotel vivia o se sostenia por el turismo vacacional de los amantes de la playa.
Un dia regresamos no muy tarde del mar, habian otros amigos de mis padres hospedados en el mismo Hotel, de nuestra ciudad y ellos habian decidido reunirse en la piscina del Hotel y despues ir a cenar todos juntos como una gran familia debido a la amistad que siempre habian sostenido entre si. No me quite el short de natacion, segui derechito para la piscina y entre en ella, baje unos escalones y mire para el borde interior de la piscina que tenia unos numeros marcados indicando la profundidad segun el espacio en el cual tu te vas introduciendo en ella, a mi no me preocupaba mucho eso, ya que yo pensaba, hasta ese mismo instante, que era un buen nadador porque asi mismo lo habia demostrado en el mar, siempre braceaba y nadaba mucho y bien rapido. Pero lo que no pense fue que el agua de la piscina no es igual al agua salada del mar, es agua dulce, es decir, el agua que todos tenemos en el grifo de la casa y que usamos para tomar, limpiar, cocinar, etc, claro con quimicas de cloro, acido muriatico para conservar el nivel de PH. y otras cosas mas que le ponen para evitar bacterias y moho. Esta agua asi preparada es un poco mas densa y se hace algo mas pesado para poder nadar en ella. Mi madre y mi hermana se quedaron en los primeros escalones de la piscina ya que mi hermanita era mas pequeña que yo, junto a su amiga y los dos hijos pequeños que la señora tenia.
Mire hacia donde estaba mi padre hablando con el amigo, estaban cerca del bar de la piscina, pero esto era en el otro extremo de la misma y era realmente una piscina muy larga, bien grande. Las piscinas en las cuales habia nadado antes eran como de unos doce o quince metros, pero esta tenia mas del doble de esta medida y por donde terminaba la piscina habian unos tres o cuatro niveles de trampolin para tirarse desde alla arriba y hacer clavados acuaticos, pero esto ultimo yo lo desconocia, asi que sin miedo ni temor, comence a nadar hacia mi padre que aun el no se habia percatado lo que yo estaba haciendo.
Comence a nadar estilo libre, luego cambiaba a unas cuantas brazadas de espalda y regresaba a la natacion normal y asi fui adelantando sin mirar a los numeros de las paredes de la piscina que iban cada ciero espacio de pared cambiando hacia un numero mayor. Ah total, yo se nadar!.
Pero el agua pesada, me hizo esforzarme mas y como ya venia de nadar en el mar, me comence a cansar mas rapido de lo que habia pensado, sin embargo, me propuse llegar hasta ellos y segui
golpeando el agua con mis brazos con toda la poca fuerza que me quedaba, entonces me detuve y trate de pararme para descansar un poco y despues seguir nadando. Para sorpresa mia, ya estaba casi debajo de los trampolines y cuando quise poner mis pies en el fondo de la piscina,.. Sorpresa. Estaba en medio del tanque de clavados y el fondo estaba mucho mas profundo de lo previsto por mi. Me asuste mucho y me hundi tan rapido que no tuve tiempo a pensar demasiado, comence a pataletear con mis pies lo mas fuerte que podia para recuperar la superficie y volver a respirar, lo que logre una vez, pero segui hundiendome de nuevo, tire unas barazadas mas en el agua a ver si me mantenia a flote, pero nada, trate de mover mis pies lo mas fuertemente posible, pero ya estaba extenuado y muy cansado. Pero no me di por vencido, tanto luche y luche por ir hacia arriba otra vez, que finalmente lo logre y entonces mire hacia donde estaba mi padre y a todo pulmon le grite:
- "Pa. me estoy hundiendo, ayudame".
En medio de la algarabia que habia en el bar de la piscina, la musica y su conversacion con su amigo, pense que no me habia oido y trate de volver de nuevo a bracear y pataletear bien duro para regresar a la superficie y volver a llamarlo. Entonces fue que senti un fuerte halon de pelos que me subio lo mas rapidamente que pudo. Era la mano de mi padre que si me habia escuchado y se lanzo a la piscina, al medio del tanque de clavados para sacarme de alli. Por poco me quedo sin pelos en la cabeza esa vez pero mi padre me saco de la piscina y como es de esperarse, me tiro tremendo regaño y no me dejo entrar mas a la piscina por todo ese dia. Le pedi perdon a mi padre porque no le habia avisado de lo que queria hacer nadando hacia el y de que tampoco sabia que el tanque de clavados era mucho mas profundo que los acostumbrados tres metros que tenian las otras piscinas en las cuales habia nadado antes.
Sin embargo, el desafio personal esta alli impuesto: Cruzar a nado la piscina de punta a punta y llegar a la otra orilla.
Llego el dia despues de este incidente. Hable con mi padre lo que queria hacer. Claro en esta ocasion no fui a nadar al mar. Finalmente mi padre me pregunto:
- "De verdad lo quieres hacer?".
- "Si", le respondi afirmativamente.
- "Bien hijo hazlo. Yo solo voy a caminar al lado tuyo por fuera de la piscina y si llegaras a tener algun cansancio u otro problema me sacas la mano hacia arriba en el agua y me das la señal como si me fueras a decir adios y yo entro y te ayudo a salir".
Nunca sabra mi padre la calma y la tranquilidad que me dieron esas palabras de el. Lo mire a los ojos bien complacido como dandole las gracias, le sonrei y zas, me tire a nadar!.
Pasaron algunos instantes braceando estilo libre y repeti la misma forma que habia hecho el dia anterior, nadar de espalda un poco y luego regresar nadando libre hacia delante, pero el recelo de ir mirando los numeros de la pared en cifra que aumentaban y el ir mirando de reojo los trampolines para clavados al final de la piscina, como que me dieron un poco de recelo o de miedo y temor, como un sustico en medio de mi estomago que no me fue muy agradable. Llegare alla?. Me cansare y me hundire de nuevo?. Estuve asi por un buen espacio de tiempo hasta que llego el instante en que cerre mis ojos para no mirarlos mas y punto, solo miraba hacia el frente de mi, hacia la pared al final de la piscina.
Brazada a brazada fui avanzando y poco a poco me fui acercando a esta dichosa pared final. Hasta que pase por encima de la profundidad del tanque para los clavados desde los trampolines y finalmente, llegue a ella!!. Lo habia logrado!. Nadar de punta a cabo en esta larga e inmensa piscina del Hotel. Aunque llegue cansado para ser un niño de tan corta edad, logre mi meta trazada el desafio habia sido vencido con mucho empeño de mi parte y con la mirada protectora de mi padre.
- "Gracias Pa." Le dije con la cara llena de risa y de emocion. El, simplemente me alargo la mano para yo asirme fuertemente a ella y salir del agua. Fue maravilloso salir de esta inmensa piscina con mi meta lograda. Que por cierto, te voy a decir un secreto mio: Nunca mas me tire a nadar en esa piscina!
Ya han transcurrido muchos años desde ese dia. Se respetar mucho mas las profundidades, no solo de las piscinas sino tambien las profundidades marinas. Aprendi nadar mejor, tecnicas de los entrenadores de mi escuela superior. Tome un curso donde aprendi el arte del buceo, a calcular la profundidad del mar para dejar cierta reserva de aire en los pulmones y poder regresar a la superficie. Trate de enseñar a mi esposa y mis dos hijas a nadar, pero son temerosas de las profundidades del mar aunque si se desenvuelven muy bien en las piscinas. Detras del asiento de mi camioneta tengo las patas de rana y mi careta de buceo con el snorkel puesto y me "escapo" de vez en cuando a nadar y saborear, aunque sea con la vista, el oleaje espumoso del mar, el aroma marino, y ver como se pierde el Sol a lo lejos, invitandome, en cada atardecer a caminar mi viejo trillo sobre la arena humeda y recodar siempre que al mar y a las piscinas hay que respetarlos para que podamos pasar un tiempo agradable y divertido en ellas en compañia de nuestros seres queridos.
Datos del Cuento
  • Categoría: Infantiles
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